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	<title>naturaleza Archives - Remezcla Tu Ciudad .txt</title>
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		<title>La siembra y cosecha del agua</title>
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		<dc:creator><![CDATA[german]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Apr 2024 00:00:58 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Como es arriba es abajo. Como es a la izquierda es a la derecha. Esta es parte de la filosofía esencial de la cultura andina que conecta los diversos mundos de su cosmovisión. En esta crónica conoceremos la fiesta y crianza del agua, un ritual ancestral que se celebra en la serranía de Lima, al [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div>
<p><strong><em>Como es arriba es abajo. Como es a la izquierda es a la derecha.</em> Esta es parte de la filosofía esencial de la cultura andina que conecta los diversos mundos de su cosmovisión. En esta crónica conoceremos la fiesta y crianza del agua, un ritual ancestral que se celebra en la serranía de Lima, al caer las primeras lluvias de octubre.</strong></p>
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<p>Por encima de los 3000 metros sobre el nivel del mar, habita la comunidad campesina de San Pedro de Casta, uno de los 32 distritos de la provincia de Huarochirí, en las alturas de los Andes de Lima. Al llegar, nos recibe la comunidad cantando cariñosamente a las entidades sagradas del agua, a los <em>apus</em><sup><a href="#notas" uk-scroll="">1</a></sup> <em>wamanis</em> y a nuestros ancestros:</p>
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<p><em>Aquí vienen todos los mayores </em><br /><em>recordando nuestras costumbres </em><br /><em>que dejaron nuestros ancestros </em><br /><em>la fiesta de la Champería /</em></p>
<p><em>Esos cerros que ves arriba </em><br /><em>debajito está mi Madre Cunyac,</em><br /><em>donde brotan sus dulces aguas</em><br /><em>para regar mis lindas plantas /</em></p>
<p><em>Qué bonito ha amanecido martes en la mañana </em><br /><em>con el cielo de nubes negras anunciando gotitas de agua.</em></p>
</div>
<div>
<p>Esta es una <strong><em>Walina</em></strong>, canción del culto al agua cuyo ritual se organiza en cuatro paradas que estan representadas por cuatro colores: <strong><em>Karwayuma</em> (verde), <em>Komawpaqcha</em> (amarillo), <em>Wualwalqocha</em> (blanco) y <em>Yanapaqcha</em> (rojo)</strong>. La tradición manda que todas las personas participantes deben realizar la limpieza de lagunas y acequias en diferentes sectores del recorrido del agua que viene del manantial Cunyac. Estas <em>walinas</em> (canciones), creadas diariamente en cada parada del recorrido, son acompañadas por una <em>chirisuya</em> (aerófono de madera tocado por el “chirisuyero”)<sup><a href="#notas" uk-scroll="">2</a></sup> que suena durante las faenas festivas y rituales en la Fiesta del Agua de San Pedro de Casta. La Fiesta del Agua es una celebración del saber local<sup><a href="#notas" uk-scroll="">3</a></sup> de la <em>uywanakuy</em> (crianza mutua) de <em>yaku</em> (agua), que no se trata de un recurso natural, sino de un espacio de vida, la sangre que recorre las venas del <em>pacha</em> (tierra), del mundo de abajo o interior (<em>uku pacha</em>), del mundo de aquí (<em>kai pacha</em>) y del mundo de arriba o exterior (<em>kanan pacha</em>). Gregorio nos dice que el agua tiene semillas, y que es su crianza (siembra y cosecha) la práctica ancestral que nos permite nutrir a la tierra para el cultivo de alimentos para todo el ayllu (deidades, familia natural y humana) <em>(Conversación con Gregorio Ríos, 2023).</em></p>
<p>Al día siguiente, emprendimos la subida a la montaña, con pequeñas paradas para <em>chacchar</em><sup><a href="#notas" uk-scroll="">4</a></sup> hojitas de coca, entregar el tabaco y los <em>kintus</em><sup><a href="#notas" uk-scroll="">5</a></sup> a los lugares sagrados. Algunos están marcados por cruces de camino, colocadas desde la Conquista y de la extirpación de idolatrías impuesta por la iglesia católica. Conversamos con los comuneros y comuneras acerca de diferentes temáticas de la fiesta: su ritualidad, la organización comunal, la organicidad para o desde el agua, etc. Nosotres, como visitantes, podemos participar en diferentes actividades como las «faenas de reciprocidad» para el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas. Me sentía inmersa en la montaña, sus señas, su vitalidad y a la vez era espectadora de la transmisión intergeneracional de sus saberes locales. Presenciamos momentos de toma de decisiones comunales entrelazadas con la ritualidad a las entidades sagradas como los <em>apus wamamis</em> y la <em>yakumama</em>. Luego nos reunimos en <strong>Lacopampa</strong> donde se entrelazan las <em>walinas</em> de todas las paradas. La reunión terminó con el mensaje de las autoridades y la lectura de las reglas para la carrera de caballos del día siguiente (miércoles).</p>
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<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/05-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
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<p>«La cocha de Cancausho, en Markawasi, almacena 50,000 m3 de agua de lluvia. Es una obra para la práctica ancestral de siembra de agua, construida por la comunidad de San Pedro de Casta en faena comunal».(Don Gregorio, 2023)</p>
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<p>La Fiesta del Agua es una celebración del saber local sobre la crianza de este recurso natural que involucra saberes ancestrales sobre la siembra y cosecha del agua.</p>
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<p>Al amanecer del siguiente día, continuamos la ruta siguiendo los canales de agua que nos llevan hasta un lugar donde se realiza la limpieza de una laguna. Los mayores nos indican que continuemos hasta la parada de <em>Wualhualqocha</em> (blanco) donde nos recibieron cariñosamente con una sopa caliente. Allí conocimos a Gregorio Ríos ,de 75 años, uno de los <em>yachachiq</em> (sabio local reconocido en la comunidad) de San Pedro de Casta. Para él, lo más importante es el agua. Gregorio instruye y dirige, desde hace 55 años, la construcción de infraestructuras hidráulicas para la siembra del agua en diferentes partes del Perú, siguiendo los usos y costumbres de sus ancestros y ancestrxs.</p>
<p>En 2015 fundó la <strong>Asociación de Comuneros de Huarochirí</strong> para rescatar los usos y costumbres del trabajo con la comunidad. Don Gregorio nos cuenta: «La crianza (siembra y cosecha) de las semillas del agua, ya sean lluvias, granizo o neblina, es una forma de recolectarla para sembrarlas (llevarlas) al subterráneo (subsuelo). De ahí se puede cosechar agua de acuerdo a los diferentes sistemas hidráulicos. La siembra del agua se cosecha en cubetas hídricas, vasos hídricos, las qochas (lagunas), crestas hídricas y todo lo que está conectado por canales.»</p>
<p>Desde la montaña, prosigue don Gregorio: «La fiesta del agua es un componente ancestral de cómo los incas y preincas la han venerado y se han ocupado de ella. Construyeron infraestructura para captar agua, ahí están las huellas en el cerro. La satisfacción de una faena era celebrar con música y con bailes. La comunidad de <strong>Casta</strong> trata de mantener lo que era antes. Aunque muchas cosas se han perdido, por ejemplo la vestimenta: ahora usan botas, sombrero de plástico, etc. Antes tenían su vestimenta hecha de lana de oveja, la manta, la bolsa donde llevaban sus cosas, eran parecidas a los trajes de Cusco, Moquegua y Arequipa, similar pero con otras figuras. Mis padres me contaban que se llamaba “cotona”. Con la llegada de los españoles  y la llegada de otras costumbres, han ido cambiando poco a poco. Otro problema es que estamos cerca a la capital. No está trayendo buenos resultados esta capital<sup><a href="#notas" uk-scroll="">6</a></sup> , a veces van más a destruir que a construir.»</p>
<p>Recordé estas palabras muchos días  después, caminando por la cuenca baja del río Lurín, en Lima urbana. Allí, el agua parece estar silenciada, desde una escucha superficial.  No habla porque nadie conversa con ella. Mirándonos sólo encontramos agua envenenada por los desagües, por la basura acumulada. Aunque, de manera insólita, encontramos también plantas resilientes que buscan restablecer la armonía extraviada.</p>
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<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/12-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
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<p>Canales de San Pedro de Casta camino al puquio de Huanankirma  en paralelo con el río Lurín</p>
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<p>La fiesta del agua es un componente ancestral de cómo los incas y pre-incas han venerado al agua y se han ocupado de ella. Ellos han construido infraestructura para captar agua, ahí están las huellas, en el cerro. La satisfacción de una faena, de un trabajo era celebrar con música que era para ellos su canto, su baile que se ha quedado en ese lugar de los ancestros.</p>
</blockquote>
<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/32-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""><br />
<img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/28-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
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<p>En Casta, la conversación ritual con el agua organiza y cohesiona a las comunidades. Al recorrer la montaña la oímos moviéndose dentro de las infraestructuras hídricas ancestrales. El canto de las <em>walinas</em> sirve para que las deidades creadoras del agua traigan mensajes pero, ¿cómo se componen? En esta parte del camino llegó Kike Pinto (músico y compositor), quien empezó a crear su <em>walina</em> en el puquio Huanankirma, donde nos encontrábamos sentadxs, y nos dijo que esta canción va cambiando hasta tomar su forma definitiva porque<em> «el lugar te enseña»</em>. En este proceso, siento que estamos recibiendo la transmisión sonora de versos y también de un sentir-pensar del agua. Considero que el cariño y respeto al agua en Casta es profundo y trascendental de formas que nos permiten sanar, organizarnos, escucharnos, recordar tejidos (conexiones) vivos, más allá de la memoria del tiempo lineal (presentes, pasado o futuro).</p>
<p>Con todo ello, me pregunto: ¿çl sonido también se cría como el agua y las semillas? Precisamente, el musicólogo <strong>Carlos Mansilla</strong> desarrolla el concepto de <em>cultivo del sonido</em><sup><a href="#notas" uk-scroll="">7</a></sup> como una dimensión “desde su particular experiencia sensorial, su percepción, entendimiento y valoración, tanto del propio sonido, como de la vida, la muerte, la naturaleza y del cosmos” (Mansilla, 2021). El músico <strong>Dimitri Manga,</strong> de <strong><em>Cultivo del Sonido,</em></strong> cuestiona la noción de música, ya que este último término no es necesariamente aplicable de manera universal a todas las culturas, tiempos o épocas. Al respecto don Gregorio manifiesta: “Su expresión está en los versos que escriben, tú escuchas una walina y lo que dice es qué piensan, qué sienten las personas en su relación con el agua. Como soy el promotor, antes de esta champería me dijeron «Gregorio tanto estamos llorando a Cunyac, le cantamos, tomamos y, ¿cuando le van hacer un pago?, nunca lo han hecho, ¿cómo se puede reactivar eso?»</p>
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<p>Otro día, Régulo, un músico visitante de la comunidad de <strong>Yanapaqcha</strong>, nos comenta que en el <em>apu Pariapunku</em> (lugar sagrado donde empieza el canal y el río), hay una cueva muy grande donde solo los mayores y las autoridades que traen el agua pueden ingresar para hacer la ofrenda al apu. Ellos entran cantando acompañados de la cajera (mujer que toca la tinya, instrumento andino de percusión). «Afuera esperan sentados chacchando hojas de coca todos los jinetes de las cuatro paradas que van correr.», dice Régulo.</p>
<p>Cuando termina la ceremonia, sueltan el agua a los canales y las autoridades bajan cantando walinas. Mientras tanto, los habitantes de las cuatro parcialidades (forma en que se divide la comunidad), esperan en las cuatro paradas sagradas.</p>
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<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/08-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
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<p>Foto: Todos nos juntamos haciendo paradas en los lugares sagrados y caminos hacia la Lacopampa, donde almorzamos para luego empezar la carrera hípica, la cual fue cancelada por votación a causa de lluvia, y abundante neblina, que ponían en peligro la seguridad de los participantes y los caballos.</p>
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<p>“Su expresión está en los versos que escriben, tú escuchas una walina y lo que dicen es qué piensan, qué sienten. Ahora último antes de esta Champeria, porque yo soy el promotor me dijeron: ‘Gregorio tanto estamos llorando a Cunyac, le cantamos, tomamos y, ¿cuando le van hacer un pago?, nunca lo han hecho, ¿cómo se puede reactivar eso, cómo se puede vivir?’” (Gregorio Ríos, 2023)</p>
</blockquote>
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<h3>02-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>03-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>10-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>16-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>17-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>18-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>21-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>24-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>26-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>27-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<h3>29-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<p>        <img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/31-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
<h3>31-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<p>        <img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/34-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
<h3>34-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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<p>        <img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/11/35-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
<h3>35-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut</h3>
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</ul>
<div>
<p>Ese día, desde Huanakirma, nos estremecieron rayos, truenos, neblina, lluvia, granizada y llovizna. Podríamos decir que la ofrenda a Cunyac fue escuchada y la conversación con el agua nos dejó vivenciar esa secuencia. De pronto, Gregorio nos dice: “¡Ha podido ser un mensaje! Porque recién ahora ha aumentado el río de la quebrada, alcanza agua para regar todos los cultivos y sobra todavía. Cunyac es permanente, sus aguas pueden venir de los nevados de las cordilleras más altas aunque no sabemos con exactitud ya que su agua tiene orígenes múltiples. Cunyac es el producto de una siembra de agua natural que no lo hace el hombre. Unos viejos comuneros me dijeron:</p>
</div>
<div><em>‘Cuando el trueno arranca en Huambo, contesta Soqtaqori y termina en Yanancuri, [entonces habrá] buena lluvia, buen año.’</em></div>
<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/12/32-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg" alt=""></p>
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<p>El agua desde San Pedro de Casta, sus Apus. Apu de Pachakamak presente desde las Lomas de Lúcumo, el río nos une.</p>
</div>
<blockquote>
<p>    Este año sonaron los truenos. Cuando el trueno arranca acá y no contesta ni Yanancuri ni Huambo estamos jodidos. Esta vez no ha sonado mucho Huambo, Yanancuri tampoco, solo Casta (Soqtaqori)”. </p>
</blockquote>
<div>
<p>Pocos días después de la Fiesta del Agua, viajamos a la cuenca baja del río Lurín (en Lima). Allí nos encontramos<sup><a href="#notas" uk-scroll="">8</a></sup>  con los estudiantes del colegio Julio C. Tello Rojas, quienes realizan una faena de limpieza alrededor del puquio Las Conchitas, lugar sagrado donde ya no brota el agua. Los estudiantes lo escogieron como referente para realizar la ofrenda a la <strong>Yakumama</strong>, siguiendo relatos y memorias compartidas por Santiago Palomino Gómez (estudiante de quinto de secundaria), quien recibió saberes de su abuelo. Santiago nos comparte: «Mi abuelo influyó bastante en mí porque yo crecí con él. Siempre me llevaba junto al río donde me contaba todo lo que sabía sobre este lugar. Mi abuelo era de muy bajos recursos y al padecer de necesidades decidió venir desde Ayacucho hacia el valle del puquial (Lima). Me dijo que el río lo llamó, que soñó con este río y le indicó cómo llegar hasta aquí e incluso le dijo dónde iba a estar su casa. Así pudo establecerse aquí, en el puquial Las Conchitas.”</p>
</div>
<div>
<p>Durante esos días, el río estaba en temporada seca. Esto nos permitió ingresar y mirar las plantas que crecen, la basura, los residuos que se acumulan sin cesar. Estar ahí con los niños y las niñas fue emocionante, aunque también pudimos escuchar la tristeza de los lugareños cuando narraban sus memorias. Por ejemplo, Santiago, que vivía al borde del río, nos contó que cuando eran niños se bañaban en el afluente y nadie se enfermaba. Ahora no lo pueden hacer porque es un desagüe y las autoridades no se ocupan de la salud del río ni de las personas. También la maestra Gladys Lozano, de la Asociación Cultural Pachamama, sintió la ausencia de la gente: “Si nadie va a ofrendar al río Lurín es más fácil que lo destruyan”.</p>
<p>Dentro del río Lurín, hubo encuentros y desencuentros. Durante el ritual hubo un momento en que se percibió un cambio en la atmósfera y la temperatura. Todxs expresamos nuestro agradecimiento y cuidado al entregar la ofrenda al río, la que percibí como una pequeña semillita dentro de la enfermedad de esta naturaleza silenciada, que a su vez abarca a todxs lxs que vivimos en este mundo. En la urbe limeña cosechamos agua cada vez que abrimos el grifo. Esas semillas de agüita sembrada desde el saber andino de la crianza mutua de la Yakumama y la Pachamama, practicada desde hace siglos por las comunidades campesinas andino-amazónicas.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ante la posibilidad de pérdida o poca transmisión de saberes andinos sobre la crianza del agua, le pregunté a Gregorio cuál es el camino para seguir aprendiendo de este ritual: “La posibilidad que se puede ir construyendo es recuperar la generación de ahora, los escolares, no hay otra. Ya no es tiempo que estén solo en el aula sino que ¡deben salir al campo!. Pero dirigidos a la solución de futuros problemas, aún no estamos preparados para eso. La otra parte es explicarles sobre el sistema de las estructuras [de crianza] para que las puedan construir. Eso ya se hace con la gente de arriba en las cumbres [limeñas de San Pedro de Casta o Tupicocha] y sería bueno que los estudiantes de Lima aprendieran eso».</span></p>
<p>Siento que no basta el retorno al saber teórico o técnico de qué es siembra y cosecha del agua, porque aún estamos recordando al retornar a lo profundo de nuestra cultura y cosmovisión. Si no recuperamos eso tampoco sabremos cómo defender y respetar la diversidad, cómo hay que criar y mantener la regeneración del agua desde la urbe. Pero lxs yachaqs (sabios y sabias) de las comunidades andinas sí están en disposición de transmitir estos saberes. La yakumama (madre agua), los cerros tutelares, la escuela, el territorio, la pachamama (madre tierra) nos muestran un tejido sagrado de caminos nutridos de encariñamiento que nos vinculan. Lo que nos fortalece para rechazar la separatividad del pensamiento occidental moderno y a “recuperar el cariño” como nos los recuerdan los yachaqs <strong>Grimaldo Rengifo</strong>, <strong>Julio Valladolid</strong>, <strong>Jorge Ishisawa</strong> y <strong>Eduardo Grillo</strong> del <a href="https://pratec.org/wpress/"><strong>Proyecto Andino de Tecnologías Campesinas</strong></a>.</p>
<p>El río silenciado también comunica. Marcela Machaca<sup><a href="#notas" uk-scroll="">9</a></sup> , de Quispillaccta, comunidad criadora de agua, dice: «La naturaleza habla, grita, expulsa, pero cuando ya no sabemos conversar con ella, la naturaleza también se queda muda. Eso es lo que hay que recuperar, que la misma naturaleza empiece a hablar y empiece a defenderse [ante los denuncios mineros que causan conflictos dentro de la organización comunal] y que nos dejaron hacer un territorio que inspira las ganas de vivir recuperando los territorios hídricos».</p>
</p>
<p><strong>Agradezco a la comunidad San Pedro de Casta por su cálida bienvenida y por permitirnos participar en la fiesta del agua. Quiero destacar especialmente la generosidad del comunero y autoridad Gregorio Ríos quien es reconocido como yachachiq (experto local), con quien tuvimos la oportunidad de conversar para compartir sus memorias y saberes sobre el cultivo de las semillas de yaku (agua) en la presente crónica.</strong></p>
</div>
<div>
<p>La siembra y cosecha del agua es una tecnología ancestral de captación, infiltración al subsuelo y distribución de agua desde las cuencas. <br />La elaboración de infraestructuras hídricas se vincula a un profundo conocimiento de la montaña desde los preincas en los Andes de Lima y del Perú. Por ejemplo, en Lima se mantiene esta práctica en las comunidades de Tupicocha y San Pedro de Casta (conversación con Gregorio Ríos, 2023). Otro gran referente de la recuperación desde las prácticas culturales comunitarias de la crianza mutua es la Asociación Bartolomé Aripaylla (ABA). ABA está en la comunidad indígena Quispillacta en Ayacucho, donde la familia Machaca empieza su caminar desde 1991 en respuesta de: «en condiciones [&#8230;] de falta de agua y de sequía por el fenómeno del niño. Sin tener recursos o solucionar el problema con herramientas modernas. La pregunta fundamental fue: ¿qué es lo que hacían nuestros abuelos para poder solucionar? Ahí encontramos la práctica acuñada como siembra y cosecha del agua de lluvia, localmente yaku uyway (crianza del agua) [&#8230;] son el conjunto de prácticas que denominamos la siembra y cosecha del agua». (Marcela Machaca, 2019)</p>
<p>La siembra de agua es rescatar cualquier tipo de llovizna que hay, sea glacial, granizada, nevada, el aguacero, la garúa, neblina, captarlo y almacenarlo en el subsuelo, eso se llama siembra del agua». (conversación con Gregorio Ríos, 2023). La crianza de “la chacra es una expresión de diálogo, respeto, cariño entre hombres deidades y naturaleza” (PRATEC 2011) así como la siembra y cosecha del agua que se han presentado como alternativa de cambios climáticos cálidos seguidos por cambios climáticos fríos para la suficiencia alimentaria a lo largo de 10000 años a más en los Andes (Valladolid, 2014). La siembra es aquella forma recolectar el agua para de llevarlo subterráneo 100%, 80% o 90% por que de ahí se puede cosechar de acuerdo a los diferentes sistemas. Todas las infraestructuras que se hacen para siembra del agua se van al subterraneo ahi hay aforos huecos espacios vacíos cuando hay bastante lluvia eso se llena y esos espacios tienen venas por donde salir pero no en cantidad sino poquitos cosa que en el ojo del manantial sale por pocos ahí se tienen que imaginar todos se tiene que involucrar ese trabajo para alimentar esos espacios en época de lluvia, pasó la lluvia el manantial sale y continua saliendo lentamente.</p>
</div>
<hr>
<div>
<p><sup>1</sup> Palabra quechua que designa a la divinidad que habita las montañas de los Andes, las cuales son consideradas vivientes desde épocas precolombinas. En el mundo andino se les atribuye influencia directa sobre los ciclos vitales de la región que dominan.</p>
<p><sup>2</sup> Desde el año 2008, es considerada como Patrimonio cultural material de la nación. “La Chirisuya sobrevive en algunas localidades andinas del Perú, íntimamente vinculada a los rituales de la fiesta del agua. Aerófono con una boquilla de pluma de cóndor, con siete orificios” (Roman &amp; Rojas, 2019).</p>
<p><sup>3</sup> “Por saber local entendemos el conjunto de prácticas, señas, saberes y secretos, actitudes y valores, resultado de una tradición ancestral de diálogo de los humanos con la naturaleza que son transmitidos intergeneracionalmente y que se enriquecen con los saberes de otras culturas.» (Pratec, 2011)</p>
<p><sup>4</sup> Acción de masticar la hoja de coca en forma de bola dentro de la boca.</p>
<p><sup>5</sup> Se refiere a un ramillete de hojas de coca seleccionadas y utilizadas ritualmente para realizar una ofrenda o un pukuy (oración andina) en los Andes.</p>
<p><sup>6</sup> Gregorio: ¿Por qué se creó la urbanización? El gobierno aprista, fujimorista, lo primero que hizo es desaparecer las comunidades¿para qué, por qué la comunidad decía este es mi territorio, nosotros lo vigilamos, Yo he sido autoridad, yo he vigilado todos los límites de San Pedro de Casta, naci alli pero he llegado a los 50 años. Entonces, a mí me entregaban los límites las autoridades anteriores y yo como entrante tenía que recibir y dejar al otro igualito. ¿Qué pasó cuando entraron estos gobiernos? Desconocieron ese valor, la utilidad de eso, los recursos, ¿por qué? porque al no haber comunidades ellos entraban libremente a invadir tierras, el tráfico de terrenos de todos estos asentamientos humanos, el tráfico de terrenos es un negocio. Ahora continúa el tráfico para formar barrios. El error de este gobierno es que está dando bonos para que construyan sus casas, mientras que toda el área del campo está abandonada, ellos se están dando el lujo de traernos alimentos de Rusia, Brasil, todo esos productos que vienen curados, tratados ¿Qué es la curación? Es el veneno que echan, nos matan de la noche a la mañana, te matan a través de los años.</p>
<p><sup>7</sup> En el documento “Patrimonio sonoro arqueológico. Su estudio y gestión en el Perú” Carlos Mansilla presenta El Proyecto Wayllakepa de investigación científica y experimentación artística surge por iniciativa de Milano Trejo Huayta, y encaminado por Chalena Vásquez Rodríguez. En el mundo andino el sonido habría sido tratado a partir de la elaboración de sus artefactos sonoros y también en la construcción de sus recintos arquitectónicos, sus templos y en el dominio sonoro/acústico de sus paisajes naturales (Mansilla, 2021).</p>
<p><sup>8</sup> La escuela I.E. 6023 Julio C. Tello Rojas de Lurín, en colaboración con Radio-Apu, organizamos el primer encuentro cultural y agradecimiento a la Yakumama. Esto es parte de un proyecto de aprendizaje que se está desarrollando por parte de los profesores y que desde hace algunos meses los . Invitamos a Gladys Lozano, parte de la Asociación Cultural Pachamama, y a la Casa comunitaria cultural Arena y Esteras. Radio-Apu (creado por Arely Amaut y dos profesoras de escuela de Pachakamak y Lurín, Rosa Rondinel y Nataly Altamirano) hace acompañamiento a procesos de aprendizaje creados desde el relacionamiento con el territorio y la recuperación de saberes ancestrales y locales.</p>
<p><sup>9</sup> Marcela Machaca es Ingeniera agrónoma y Directora de la Asociación Bartolomé Aripaylla (ABA).</p>
<p><sup>10</sup> Asociación Bartolomé Aripaylla &#8211; ABA <a href="https://abaayacucho.org/siembra" target="_blank" rel="noopener">https://abaayacucho.org/siembra</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JXib9Cehtlk" target="_blank" rel="noopener">https://www.youtube.com/watch?v=JXib9Cehtlk</a></p>
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<p><span id="more-82"></span><br />
<!-- {"type":"layout","children":[{"type":"section","props":{"height":"section","height_offset_top":true,"image_effect":"parallax","image_parallax_bgy":"50,230 100%","image_position":"top-center","image_size":"cover","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"}}]}],"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo"},"props":{"image":{"filters":{"search":""},"name":"featuredImage.url"},"title":{"filters":{"search":""},"name":"title"}}}},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","padding":"small","padding_remove_bottom":false,"style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"headline","props":{"margin":"small","title_element":"h1","title_style":"heading-medium"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo"},"props":{"content":{"filters":{"search":""},"name":"title"}}}},{"type":"headline","props":{"margin_remove_top":true,"title_element":"h3"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"content":{"filters":{"search":"","before":"por "},"name":"title"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","padding_remove_top":true,"style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"module","props":{"menu_image_align":"center","menu_image_margin":true,"menu_style":"default","menu_type":"nav","type":"sonaar-music","widget":"sonaar-music-4"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><strong><em>Como es arriba es abajo. Como es a la izquierda es a la derecha.<\/em> Esta es parte de la filosof\u00eda esencial de la cultura andina que conecta los diversos mundos de su cosmovisi\u00f3n. En esta cr\u00f3nica conoceremos la fiesta y crianza del agua, un ritual ancestral que se celebra en la serran\u00eda de Lima, al caer las primeras lluvias de octubre.<\/strong><\/p>","dropcap":false,"margin":"default","text_style":"large"}}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","padding_remove_top":true,"style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Por encima de los 3000 metros sobre el nivel del mar, habita la comunidad campesina de San Pedro de Casta, uno de los 32 distritos de la provincia de Huarochir\u00ed, en las alturas de los Andes de Lima. Al llegar, nos recibe la comunidad cantando cari\u00f1osamente a las entidades sagradas del agua, a los <em>apus<\/em><sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">1<\/a><\/sup> <em>wamanis<\/em> y a nuestros ancestros:<\/p>","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><em>Aqu\u00ed vienen todos los mayores <\/em><br \/><em>recordando nuestras costumbres <\/em><br \/><em>que dejaron nuestros ancestros <\/em><br \/><em>la fiesta de la Champer\u00eda \/<\/em><\/p>\n

<p><em>Esos cerros que ves arriba <\/em><br \/><em>debajito est\u00e1 mi Madre Cunyac,<\/em><br \/><em>donde brotan sus dulces aguas<\/em><br \/><em>para regar mis lindas plantas \/<\/em><\/p>\n

<p><em>Qu\u00e9 bonito ha amanecido martes en la ma\u00f1ana <\/em><br \/><em>con el cielo de nubes negras anunciando gotitas de agua.<\/em><\/p>","margin":"default","text_align":"center","text_style":"lead"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Esta es una <strong><em>Walina<\/em><\/strong>, cancio\u0301n del culto al agua cuyo ritual se organiza en cuatro paradas que estan representadas por cuatro colores: <strong><em>Karwayuma<\/em> (verde), <em>Komawpaqcha<\/em> (amarillo), <em>Wualwalqocha<\/em> (blanco) y <em>Yanapaqcha<\/em> (rojo)<\/strong>. La tradici\u00f3n manda que todas las personas participantes deben realizar la limpieza de lagunas y acequias en diferentes sectores del recorrido del agua que viene del manantial Cunyac. Estas <em>walinas<\/em> (canciones), creadas diariamente en cada parada del recorrido, son acompa\u00f1adas por una <em>chirisuya<\/em> (aer\u00f3fono de madera tocado por el \u201cchirisuyero\u201d)<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">2<\/a><\/sup> que suena durante las faenas festivas y rituales en la Fiesta del Agua de San Pedro de Casta. La Fiesta del Agua es una celebraci\u00f3n del saber local<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">3<\/a><\/sup> de la <em>uywanakuy<\/em> (crianza mutua) de <em>yaku<\/em> (agua), que no se trata de un recurso natural, sino de un espacio de vida, la sangre que recorre las venas del <em>pacha<\/em> (tierra), del mundo de abajo o interior (<em>uku pacha<\/em>), del mundo de aqu\u00ed (<em>kai pacha<\/em>) y del mundo de arriba o exterior (<em>kanan pacha<\/em>). Gregorio nos dice que el agua tiene semillas, y que es su crianza (siembra y cosecha) la pr\u00e1ctica ancestral que nos permite nutrir a la tierra para el cultivo de alimentos para todo el ayllu (deidades, familia natural y humana) <em>(Conversaci\u00f3n con Gregorio R\u00edos, 2023).<\/em><\/p>\n

<p>Al d\u00eda siguiente, emprendimos la subida a la monta\u00f1a, con peque\u00f1as paradas para <em>chacchar<\/em><sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">4<\/a><\/sup> hojitas de coca, entregar el tabaco y los <em>kintus<\/em><sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">5<\/a><\/sup> a los lugares sagrados. Algunos est\u00e1n marcados por cruces de camino, colocadas desde la Conquista y de la extirpaci\u00f3n de idolatr\u00edas impuesta por la iglesia cat\u00f3lica. Conversamos con los comuneros y comuneras acerca de diferentes tem\u00e1ticas de la fiesta: su ritualidad, la organizaci\u00f3n comunal, la organicidad para o desde el agua, etc. Nosotres, como visitantes, podemos participar en diferentes actividades como las \"faenas de reciprocidad\" para el mantenimiento de las infraestructuras hidr\u00e1ulicas. Me sent\u00eda inmersa en la monta\u00f1a, sus se\u00f1as, su vitalidad y a la vez era espectadora de la transmisi\u00f3n intergeneracional de sus saberes locales. Presenciamos momentos de toma de decisiones comunales entrelazadas con la ritualidad a las entidades sagradas como los <em>apus wamamis<\/em> y la <em>yakumama<\/em>. Luego nos reunimos en <strong>Lacopampa<\/strong> donde se entrelazan las <em>walinas<\/em> de todas las paradas. La reuni\u00f3n termin\u00f3 con el mensaje de las autoridades y la lectura de las reglas para la carrera de caballos del d\u00eda siguiente (mi\u00e9rcoles).<\/p>","margin":"default"}},{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/05-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>\"La cocha de Cancausho, en Markawasi, almacena 50,000 m3 de agua de lluvia. Es una obra para la pr\u00e1ctica ancestral de siembra de agua, construida por la comunidad de San Pedro de Casta en faena comunal\".(Don Gregorio, 2023)<\/p>","margin":"default","text_style":"meta"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>La Fiesta del Agua es una celebraci\u00f3n del saber local sobre la crianza de este recurso natural que involucra saberes ancestrales sobre la siembra y cosecha del agua.<\/p>"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Al amanecer del siguiente d\u00eda, continuamos la ruta siguiendo los canales de agua que nos llevan hasta un lugar donde se realiza la limpieza de una laguna. Los mayores nos indican que continuemos hasta la parada de <em>Wualhualqocha<\/em> (blanco) donde nos recibieron cari\u00f1osamente con una sopa caliente. All\u00ed conocimos a Gregorio R\u00edos ,de 75 a\u00f1os, uno de los <em>yachachiq<\/em> (sabio local reconocido en la comunidad) de San Pedro de Casta. Para \u00e9l, lo m\u00e1s importante es el agua. Gregorio instruye y dirige, desde hace 55 a\u00f1os, la construcci\u00f3n de infraestructuras hidr\u00e1ulicas para la siembra del agua en diferentes partes del Per\u00fa, siguiendo los usos y costumbres de sus ancestros y ancestrxs.<\/p>\n

<p>En 2015 fund\u00f3 la <strong>Asociaci\u00f3n de Comuneros de Huarochir\u00ed<\/strong> para rescatar los usos y costumbres del trabajo con la comunidad. Don Gregorio nos cuenta: \"La crianza (siembra y cosecha) de las semillas del agua, ya sean lluvias, granizo o neblina, es una forma de recolectarla para sembrarlas (llevarlas) al subterr\u00e1neo (subsuelo). De ah\u00ed se puede cosechar agua de acuerdo a los diferentes sistemas hidr\u00e1ulicos. La siembra del agua se cosecha en cubetas h\u00eddricas, vasos h\u00eddricos, las qochas (lagunas), crestas h\u00eddricas y todo lo que est\u00e1 conectado por canales.\"<\/p>\n

<p>Desde la monta\u00f1a, prosigue don Gregorio: \"La fiesta del agua es un componente ancestral de c\u00f3mo los incas y preincas la han venerado y se han ocupado de ella. Construyeron infraestructura para captar agua, ah\u00ed est\u00e1n las huellas en el cerro. La satisfacci\u00f3n de una faena era celebrar con m\u00fasica y con bailes. La comunidad de <strong>Casta<\/strong> trata de mantener lo que era antes. Aunque muchas cosas se han perdido, por ejemplo la vestimenta: ahora usan botas, sombrero de pl\u00e1stico, etc. Antes ten\u00edan su vestimenta hecha de lana de oveja, la manta, la bolsa donde llevaban sus cosas, eran parecidas a los trajes de Cusco, Moquegua y Arequipa, similar pero con otras figuras. Mis padres me contaban que se llamaba \u201ccotona\u201d. Con la llegada de los espa\u00f1oles\u00a0 y la llegada de otras costumbres, han ido cambiando poco a poco. Otro problema es que estamos cerca a la capital. No est\u00e1 trayendo buenos resultados esta capital<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">6<\/a><\/sup> , a veces van m\u00e1s a destruir que a construir.\"<\/p>\n

<p>Record\u00e9 estas palabras muchos d\u00edas\u00a0 despu\u00e9s, caminando por la cuenca baja del r\u00edo Lur\u00edn, en Lima urbana. All\u00ed, el agua parece estar silenciada, desde una escucha superficial.\u00a0 No habla porque nadie conversa con ella. Mir\u00e1ndonos s\u00f3lo encontramos agua envenenada por los desag\u00fces, por la basura acumulada. Aunque, de manera ins\u00f3lita, encontramos tambi\u00e9n plantas resilientes que buscan restablecer la armon\u00eda extraviada.<\/p>","margin":"default"}},{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/12-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Canales de San Pedro de Casta camino al puquio de Huanankirma\u00a0 en paralelo con el r\u00edo Lur\u00edn<\/p>","margin":"default","text_style":"meta"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>La fiesta del agua es un componente ancestral de c\u00f3mo los incas y pre-incas han venerado al agua y se han ocupado de ella. Ellos han construido infraestructura para captar agua, ah\u00ed est\u00e1n las huellas, en el cerro. La satisfacci\u00f3n de una faena, de un trabajo era celebrar con m\u00fasica que era para ellos su canto, su baile que se ha quedado en ese lugar de los ancestros.<\/p>"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"1-3,2-3"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-3"},"children":[{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/32-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"2-3"},"children":[{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/28-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>En Casta, la conversaci\u00f3n ritual con el agua organiza y cohesiona a las comunidades. Al recorrer la monta\u00f1a la o\u00edmos movi\u00e9ndose dentro de las infraestructuras h\u00eddricas ancestrales. El canto de las <em>walinas<\/em> sirve para que las deidades creadoras del agua traigan mensajes pero, \u00bfc\u00f3mo se componen? En esta parte del camino lleg\u00f3 Kike Pinto (m\u00fasico y compositor), quien empez\u00f3 a crear su <em>walina<\/em> en el puquio Huanankirma, donde nos encontr\u00e1bamos sentadxs, y nos dijo que esta canci\u00f3n va cambiando hasta tomar su forma definitiva porque<em> \"el lugar te ense\u00f1a\"<\/em>. En este proceso, siento que estamos recibiendo la transmisi\u00f3n sonora de versos y tambi\u00e9n de un sentir-pensar del agua. Considero que el cari\u00f1o y respeto al agua en Casta es profundo y trascendental de formas que nos permiten sanar, organizarnos, escucharnos, recordar tejidos (conexiones) vivos, m\u00e1s all\u00e1 de la memoria del tiempo lineal (presentes, pasado o futuro).<\/p>\n

<p>Con todo ello, me pregunto: \u00bf\u00e7l sonido tambi\u00e9n se cr\u00eda como el agua y las semillas? Precisamente, el music\u00f3logo <strong>Carlos Mansilla<\/strong> desarrolla el concepto de <em>cultivo del sonido<\/em><sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">7<\/a><\/sup> como una dimensi\u00f3n \u201cdesde su particular experiencia sensorial, su percepcio\u0301n, entendimiento y valoracio\u0301n, tanto del propio sonido, como de la vida, la muerte, la naturaleza y del cosmos\u201d (Mansilla, 2021). El m\u00fasico <strong>Dimitri Manga,<\/strong> de <strong><em>Cultivo del Sonido,<\/em><\/strong> cuestiona la noci\u00f3n de m\u00fasica, ya que este \u00faltimo t\u00e9rmino no es necesariamente aplicable de manera universal a todas las culturas, tiempos o \u00e9pocas. Al respecto don Gregorio manifiesta: \u201cSu expresi\u00f3n est\u00e1 en los versos que escriben, t\u00fa escuchas una walina y lo que dice es qu\u00e9 piensan, qu\u00e9 sienten las personas en su relaci\u00f3n con el agua. Como soy el promotor, antes de esta champer\u00eda me dijeron \"Gregorio tanto estamos llorando a Cunyac, le cantamos, tomamos y, \u00bfcuando le van hacer un pago?, nunca lo han hecho, \u00bfc\u00f3mo se puede reactivar eso?\"<\/p>","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Otro d\u00eda, R\u00e9gulo, un m\u00fasico visitante de la comunidad de <strong>Yanapaqcha<\/strong>, nos comenta que en el <em>apu Pariapunku<\/em> (lugar sagrado donde empieza el canal y el r\u00edo), hay una cueva muy grande donde solo los mayores y las autoridades que traen el agua pueden ingresar para hacer la ofrenda al apu. Ellos entran cantando acompa\u00f1ados de la cajera (mujer que toca la tinya, instrumento andino de percusi\u00f3n). \"Afuera esperan sentados chacchando hojas de coca todos los jinetes de las cuatro paradas que van correr.\", dice R\u00e9gulo.<\/p>\n

<p>Cuando termina la ceremonia, sueltan el agua a los canales y las autoridades bajan cantando walinas. Mientras tanto, los habitantes de las cuatro parcialidades (forma en que se divide la comunidad), esperan en las cuatro paradas sagradas.<\/p>","margin":"default"}},{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/08-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Foto: Todos nos juntamos haciendo paradas en los lugares sagrados y caminos hacia la Lacopampa, donde almorzamos para luego empezar la carrera h\u00edpica, la cual fue cancelada por votaci\u00f3n a causa de lluvia, y abundante neblina, que pon\u00edan en peligro la seguridad de los participantes y los caballos.<\/p>","margin":"default","text_style":"meta"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\u201cSu expresi\u00f3n est\u00e1 en los versos que escriben, t\u00fa escuchas una walina y lo que dicen es qu\u00e9 piensan, qu\u00e9 sienten. Ahora \u00faltimo antes de esta Champeria, porque yo soy el promotor me dijeron: \u2018Gregorio tanto estamos llorando a Cunyac, le cantamos, tomamos y, \u00bfcuando le van hacer un pago?, nunca lo han hecho, \u00bfc\u00f3mo se puede reactivar eso, c\u00f3mo se puede vivir?\u2019\u201d (Gregorio R\u00edos, 2023)<\/p>"}}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","padding":"none","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":""},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"overlay-slider","props":{"link_style":"default","link_text":"Read more","margin":"default","meta_align":"below-title","meta_element":"div","meta_style":"text-meta","nav":"","nav_align":"center","nav_breakpoint":"s","overlay_mode":"cover","overlay_position":"center","overlay_transition":"fade","show_content":true,"show_hover_image":true,"show_link":true,"show_meta":true,"show_title":false,"slidenav":"default","slidenav_breakpoint":"s","slidenav_hover":true,"slidenav_large":true,"slidenav_margin":"medium","slidenav_outside_breakpoint":"xl","slider_autoplay_pause":true,"slider_gap":"small","slider_height":"viewport","slider_height_viewport":80,"slider_min_height":"450","slider_width":"fixed","slider_width_default":"1-1","slider_width_medium":"3-5","text_align":"center","title_element":"h3","title_hover_style":"reset"},"children":[{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/02-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"02-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/03-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"03-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/10-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"10-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/16-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"16-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/17-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"17-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/18-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"18-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/21-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"21-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/24-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"24-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/26-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"26-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/27-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"27-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/29-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"29-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/31-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"31-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/34-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"34-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}},{"type":"overlay-slider_item","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/11\/35-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","title":"35-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut"}}]}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Ese d\u00eda, desde Huanakirma, nos estremecieron rayos, truenos, neblina, lluvia, granizada y llovizna. Podr\u00edamos decir que la ofrenda a Cunyac fue escuchada y la conversaci\u00f3n con el agua nos dej\u00f3 vivenciar esa secuencia. De pronto, Gregorio nos dice: \u201c\u00a1Ha podido ser un mensaje! Porque reci\u00e9n ahora ha aumentado el r\u00edo de la quebrada, alcanza agua para regar todos los cultivos y sobra todav\u00eda. Cunyac es permanente, sus aguas pueden venir de los nevados de las cordilleras m\u00e1s altas aunque no sabemos con exactitud ya que su agua tiene or\u00edgenes m\u00faltiples. Cunyac es el producto de una siembra de agua natural que no lo hace el hombre. Unos viejos comuneros me dijeron:<\/p>","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"block_align":"center","block_align_breakpoint":"m","column_breakpoint":"m","content":"<em>\u2018Cuando el trueno arranca en Huambo, contesta Soqtaqori y termina en Yanancuri, [entonces habr\u00e1] buena lluvia, buen a\u00f1o.\u2019<\/em>","margin":"default","maxwidth":"xlarge","text_align":"center","text_style":"lead"}},{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/12\/32-la-siembra-y-cosecha-del-agua-arely-amaut.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>El agua desde San Pedro de Casta, sus Apus. Apu de Pachakamak presente desde las Lomas de L\u00facumo, el r\u00edo nos une.<\/p>","margin":"default","text_style":"meta"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"Este a\u00f1o sonaron los truenos. Cuando el trueno arranca ac\u00e1 y no contesta ni Yanancuri ni Huambo estamos jodidos. Esta vez no ha sonado mucho Huambo, Yanancuri tampoco, solo Casta (Soqtaqori)\u201d. "}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s de la Fiesta del Agua, viajamos a la cuenca baja del r\u00edo Lur\u00edn (en Lima). All\u00ed nos encontramos<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">8<\/a><\/sup>\u00a0 con los estudiantes del colegio Julio C. Tello Rojas, quienes realizan una faena de limpieza alrededor del puquio Las Conchitas, lugar sagrado donde ya no brota el agua. Los estudiantes lo escogieron como referente para realizar la ofrenda a la <strong>Yakumama<\/strong>, siguiendo relatos y memorias compartidas por Santiago Palomino G\u00f3mez (estudiante de quinto de secundaria), quien recibi\u00f3 saberes de su abuelo. Santiago nos comparte: \"Mi abuelo influy\u00f3 bastante en m\u00ed porque yo crec\u00ed con \u00e9l. Siempre me llevaba junto al r\u00edo donde me contaba todo lo que sab\u00eda sobre este lugar. Mi abuelo era de muy bajos recursos y al padecer de necesidades decidi\u00f3 venir desde Ayacucho hacia el valle del puquial (Lima). Me dijo que el r\u00edo lo llam\u00f3, que so\u00f1\u00f3 con este r\u00edo y le indic\u00f3 c\u00f3mo llegar hasta aqu\u00ed e incluso le dijo d\u00f3nde iba a estar su casa. As\u00ed pudo establecerse aqu\u00ed, en el puquial Las Conchitas.\u201d<\/p>","margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Durante esos d\u00edas, el r\u00edo estaba en temporada seca. Esto nos permiti\u00f3 ingresar y mirar las plantas que crecen, la basura, los residuos que se acumulan sin cesar. Estar ah\u00ed con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as fue emocionante, aunque tambi\u00e9n pudimos escuchar la tristeza de los lugare\u00f1os cuando narraban sus memorias. Por ejemplo, Santiago, que viv\u00eda al borde del r\u00edo, nos cont\u00f3 que cuando eran ni\u00f1os se ba\u00f1aban en el afluente y nadie se enfermaba. Ahora no lo pueden hacer porque es un desag\u00fce y las autoridades no se ocupan de la salud del r\u00edo ni de las personas. Tambi\u00e9n la maestra Gladys Lozano, de la Asociaci\u00f3n Cultural Pachamama, sinti\u00f3 la ausencia de la gente: \u201cSi nadie va a ofrendar al r\u00edo Lur\u00edn es m\u00e1s f\u00e1cil que lo destruyan\u201d.<\/p>\n

<p>Dentro del r\u00edo Lur\u00edn, hubo encuentros y desencuentros. Durante el ritual hubo un momento en que se percibi\u00f3 un cambio en la atm\u00f3sfera y la temperatura. Todxs expresamos nuestro agradecimiento y cuidado al entregar la ofrenda al r\u00edo, la que percib\u00ed como una peque\u00f1a semillita dentro de la enfermedad de esta naturaleza silenciada, que a su vez abarca a todxs lxs que vivimos en este mundo. En la urbe lime\u00f1a cosechamos agua cada vez que abrimos el grifo. Esas semillas de ag\u00fcita sembrada desde el saber andino de la crianza mutua de la Yakumama y la Pachamama, practicada desde hace siglos por las comunidades campesinas andino-amaz\u00f3nicas.<\/p>\n

<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ante la posibilidad de p\u00e9rdida o poca transmisi\u00f3n de saberes andinos sobre la crianza del agua, le pregunt\u00e9 a Gregorio cu\u00e1l es el camino para seguir aprendiendo de este ritual: \u201cLa posibilidad que se puede ir construyendo es recuperar la generaci\u00f3n de ahora, los escolares, no hay otra. Ya no es tiempo que est\u00e9n solo en el aula sino que \u00a1deben salir al campo!. Pero dirigidos a la soluci\u00f3n de futuros problemas, a\u00fan no estamos preparados para eso. La otra parte es explicarles sobre el sistema de las estructuras [de crianza] para que las puedan construir. Eso ya se hace con la gente de arriba en las cumbres [lime\u00f1as de San Pedro de Casta o Tupicocha] y ser\u00eda bueno que los estudiantes de Lima aprendieran eso\".<\/span><\/p>\n

<p>Siento que no basta el retorno al saber te\u00f3rico o t\u00e9cnico de qu\u00e9 es siembra y cosecha del agua, porque a\u00fan estamos recordando al retornar a lo profundo de nuestra cultura y cosmovisi\u00f3n. Si no recuperamos eso tampoco sabremos c\u00f3mo defender y respetar la diversidad, c\u00f3mo hay que criar y mantener la regeneraci\u00f3n del agua desde la urbe. Pero lxs yachaqs (sabios y sabias) de las comunidades andinas s\u00ed est\u00e1n en disposici\u00f3n de transmitir estos saberes. La yakumama (madre agua), los cerros tutelares, la escuela, el territorio, la pachamama (madre tierra) nos muestran un tejido sagrado de caminos nutridos de encari\u00f1amiento que nos vinculan. Lo que nos fortalece para rechazar la separatividad del pensamiento occidental moderno y a \u201crecuperar el cari\u00f1o\u201d como nos los recuerdan los yachaqs <strong>Grimaldo Rengifo<\/strong>, <strong>Julio Valladolid<\/strong>, <strong>Jorge Ishisawa<\/strong> y <strong>Eduardo Grillo<\/strong> del <a href=\"https:\/\/pratec.org\/wpress\/\"><strong>Proyecto Andino de Tecnolog\u00edas Campesinas<\/strong><\/a>.<\/p>\n

<p>El r\u00edo silenciado tambi\u00e9n comunica. Marcela Machaca<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">9<\/a><\/sup> , de Quispillaccta, comunidad criadora de agua, dice: \"La naturaleza habla, grita, expulsa, pero cuando ya no sabemos conversar con ella, la naturaleza tambi\u00e9n se queda muda. Eso es lo que hay que recuperar, que la misma naturaleza empiece a hablar y empiece a defenderse [ante los denuncios mineros que causan conflictos dentro de la organizaci\u00f3n comunal] y que nos dejaron hacer un territorio que inspira las ganas de vivir recuperando los territorios h\u00eddricos\".<\/p>\n

<p><\/p>\n

<p><strong>Agradezco a la comunidad San Pedro de Casta por su c\u00e1lida bienvenida y por permitirnos participar en la fiesta del agua. Quiero destacar especialmente la generosidad del comunero y autoridad Gregorio R\u00edos quien es reconocido como yachachiq (experto local), con quien tuvimos la oportunidad de conversar para compartir sus memorias y saberes sobre el cultivo de las semillas de yaku (agua) en la presente cr\u00f3nica.<\/strong><\/p>","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>La siembra y cosecha del agua es una tecnolog\u00eda ancestral de captaci\u00f3n, infiltraci\u00f3n al subsuelo y distribuci\u00f3n de agua desde las cuencas. <br \/>La elaboraci\u00f3n de infraestructuras h\u00eddricas se vincula a un profundo conocimiento de la monta\u00f1a desde los preincas en los Andes de Lima y del Per\u00fa. Por ejemplo, en Lima se mantiene esta pr\u00e1ctica en las comunidades de Tupicocha y San Pedro de Casta (conversaci\u00f3n con Gregorio R\u00edos, 2023). Otro gran referente de la recuperaci\u00f3n desde las pr\u00e1cticas culturales comunitarias de la crianza mutua es la Asociaci\u00f3n Bartolom\u00e9 Aripaylla (ABA). ABA est\u00e1 en la comunidad ind\u00edgena Quispillacta en Ayacucho, donde la familia Machaca empieza su caminar desde 1991 en respuesta de: \u00aben condiciones [...] de falta de agua y de sequ\u00eda por el fen\u00f3meno del ni\u00f1o. Sin tener recursos o solucionar el problema con herramientas modernas. La pregunta fundamental fue: \u00bfqu\u00e9 es lo que hac\u00edan nuestros abuelos para poder solucionar? Ah\u00ed encontramos la pr\u00e1ctica acu\u00f1ada como siembra y cosecha del agua de lluvia, localmente yaku uyway (crianza del agua) [...] son el conjunto de pr\u00e1cticas que denominamos la siembra y cosecha del agua\u00bb. (Marcela Machaca, 2019)<\/p>\n

<p>La siembra de agua es rescatar cualquier tipo de llovizna que hay, sea glacial, granizada, nevada, el aguacero, la gar\u00faa, neblina, captarlo y almacenarlo en el subsuelo, eso se llama siembra del agua\u00bb. (conversaci\u00f3n con Gregorio R\u00edos, 2023). La crianza de \u201cla chacra es una expresi\u00f3n de di\u00e1logo, respeto, cari\u00f1o entre hombres deidades y naturaleza\u201d (PRATEC 2011) as\u00ed como la siembra y cosecha del agua que se han presentado como alternativa de cambios clim\u00e1ticos c\u00e1lidos seguidos por cambios clim\u00e1ticos fr\u00edos para la suficiencia alimentaria a lo largo de 10000 a\u00f1os a m\u00e1s en los Andes (Valladolid, 2014). La siembra es aquella forma recolectar el agua para de llevarlo subterr\u00e1neo 100%, 80% o 90% por que de ah\u00ed se puede cosechar de acuerdo a los diferentes sistemas. Todas las infraestructuras que se hacen para siembra del agua se van al subterraneo ahi hay aforos huecos espacios vac\u00edos cuando hay bastante lluvia eso se llena y esos espacios tienen venas por donde salir pero no en cantidad sino poquitos cosa que en el ojo del manantial sale por pocos ah\u00ed se tienen que imaginar todos se tiene que involucrar ese trabajo para alimentar esos espacios en \u00e9poca de lluvia, pas\u00f3 la lluvia el manantial sale y continua saliendo lentamente.<\/p>","margin":"default","text_style":"small"}}]}]}]},{"type":"section","props":{"id":"notas","image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr"}},{"type":"text","props":{"column":"1-2","column_breakpoint":"m","content":"

<p><sup>1<\/sup> Palabra quechua que designa a la divinidad que habita las monta\u00f1as de los Andes, las cuales son consideradas vivientes desde \u00e9pocas precolombinas. En el mundo andino se les atribuye influencia directa sobre los ciclos vitales de la regi\u00f3n que dominan.<\/p>\n

<p><sup>2<\/sup> Desde el a\u00f1o 2008, es considerada como Patrimonio cultural material de la naci\u00f3n. \u201cLa Chirisuya sobrevive en algunas localidades andinas del Per\u00fa, \u00edntimamente vinculada a los rituales de la fiesta del agua. Aer\u00f3fono con una boquilla de pluma de c\u00f3ndor, con siete orificios\u201d (Roman &amp; Rojas, 2019).<\/p>\n

<p><sup>3<\/sup> \u201cPor saber local entendemos el conjunto de pr\u00e1cticas, se\u00f1as, saberes y secretos, actitudes y valores, resultado de una tradici\u00f3n ancestral de di\u00e1logo de los humanos con la naturaleza que son transmitidos intergeneracionalmente y que se enriquecen con los saberes de otras culturas.\" (Pratec, 2011)<\/p>\n

<p><sup>4<\/sup> Acci\u00f3n de masticar la hoja de coca en forma de bola dentro de la boca.<\/p>\n

<p><sup>5<\/sup> Se refiere a un ramillete de hojas de coca seleccionadas y utilizadas ritualmente para realizar una ofrenda o un pukuy (oraci\u00f3n andina) en los Andes.<\/p>\n

<p><sup>6<\/sup> Gregorio: \u00bfPor qu\u00e9 se cre\u00f3 la urbanizaci\u00f3n? El gobierno aprista, fujimorista, lo primero que hizo es desaparecer las comunidades\u00bfpara qu\u00e9, por qu\u00e9 la comunidad dec\u00eda este es mi territorio, nosotros lo vigilamos, Yo he sido autoridad, yo he vigilado todos los l\u00edmites de San Pedro de Casta, naci alli pero he llegado a los 50 a\u00f1os. Entonces, a m\u00ed me entregaban los l\u00edmites las autoridades anteriores y yo como entrante ten\u00eda que recibir y dejar al otro igualito. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 cuando entraron estos gobiernos? Desconocieron ese valor, la utilidad de eso, los recursos, \u00bfpor qu\u00e9? porque al no haber comunidades ellos entraban libremente a invadir tierras, el tr\u00e1fico de terrenos de todos estos asentamientos humanos, el tr\u00e1fico de terrenos es un negocio. Ahora contin\u00faa el tr\u00e1fico para formar barrios. El error de este gobierno es que est\u00e1 dando bonos para que construyan sus casas, mientras que toda el \u00e1rea del campo est\u00e1 abandonada, ellos se est\u00e1n dando el lujo de traernos alimentos de Rusia, Brasil, todo esos productos que vienen curados, tratados \u00bfQu\u00e9 es la curaci\u00f3n? Es el veneno que echan, nos matan de la noche a la ma\u00f1ana, te matan a trav\u00e9s de los a\u00f1os.<\/p>\n

<p><sup>7<\/sup> En el documento \u201cPatrimonio sonoro arqueol\u00f3gico. Su estudio y gesti\u00f3n en el Per\u00fa\u201d Carlos Mansilla presenta El Proyecto Wayllakepa de investigacio\u0301n cienti\u0301fica y experimentacio\u0301n arti\u0301stica surge por iniciativa de Milano Trejo Huayta, y encaminado por Chalena Va\u0301squez Rodri\u0301guez. En el mundo andino el sonido habr\u00eda sido tratado a partir de la elaboracio\u0301n de sus artefactos sonoros y tambi\u00e9n en la construccio\u0301n de sus recintos arquitecto\u0301nicos, sus templos y en el dominio sonoro\/acu\u0301stico de sus paisajes naturales (Mansilla, 2021).<\/p>\n

<p><sup>8<\/sup> La escuela I.E. 6023 Julio C. Tello Rojas de Lur\u00edn, en colaboraci\u00f3n con Radio-Apu, organizamos el primer encuentro cultural y agradecimiento a la Yakumama. Esto es parte de un proyecto de aprendizaje que se est\u00e1 desarrollando por parte de los profesores y que desde hace algunos meses los . Invitamos a Gladys Lozano, parte de la Asociaci\u00f3n Cultural Pachamama, y a la Casa comunitaria cultural Arena y Esteras. Radio-Apu (creado por Arely Amaut y dos profesoras de escuela de Pachakamak y Lur\u00edn, Rosa Rondinel y Nataly Altamirano) hace acompa\u00f1amiento a procesos de aprendizaje creados desde el relacionamiento con el territorio y la recuperaci\u00f3n de saberes ancestrales y locales.<\/p>\n

<p><sup>9<\/sup> Marcela Machaca es Ingeniera agr\u00f3noma y Directora de la Asociaci\u00f3n Bartolom\u00e9 Aripaylla (ABA).<\/p>\n

<p><sup>10<\/sup> Asociaci\u00f3n Bartolom\u00e9 Aripaylla - ABA <a href=\"https:\/\/abaayacucho.org\/siembra\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/abaayacucho.org\/siembra<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=JXib9Cehtlk\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=JXib9Cehtlk<\/a><\/p>","margin":"default","text_style":"meta"},"name":"nota al pie"},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"small"}},{"type":"subnav","children":[{"type":"subnav_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"etiquetas","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"},"content":{"filters":{"search":"","before":"#"},"name":"name"}}}}]}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"small"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"1-4,3-4"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-4"},"children":[{"type":"image","props":{"image_border":"circle","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"image":{"filters":{"search":""},"name":"featuredImage.url"},"image_alt":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-4"},"children":[{"type":"panel","props":{"content_column_breakpoint":"m","content_style":"text-meta","icon_width":80,"image_align":"top","image_grid_breakpoint":"m","image_grid_width":"1-2","image_svg_color":"emphasis","link_style":"link-text","link_text":"Ver perfil","margin":"default","margin_remove_bottom":false,"meta_align":"below-title","meta_element":"div","meta_margin":"remove","meta_style":"h3","title_align":"top","title_element":"h3","title_grid_breakpoint":"m","title_grid_width":"1-2","title_hover_style":"reset","title_link":true,"title_style":"h1"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"title":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"meta":{"filters":{"search":""},"name":"field.info_profesional"},"content":{"filters":{"search":""},"name":"excerpt"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}},{"type":"social","props":{"grid":"horizontal","grid_gap":"small","image_svg_inline":true,"link_style":"","margin":"default","margin_remove_top":false},"children":[{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.x"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.x"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.instagram"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.instagram"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.facebook"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.facebook"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.linkedin"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.linkedin"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.website"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.website"}}}}]}]}]}],"name":"Firma Colabora"},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"pagination","props":{"pagination_space_between":true,"pagination_type":"previous\/next","text_align":"center"}},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"icon"}}]}]}],"name":"Paginaci\u00f3n"}],"version":"4.3.8"} --></p>
<p>The post <a href="https://www.remezclatuciudad.com/txt/articulo/edicion-1-peru/la-siembra-y-cosecha-del-agua/">La siembra y cosecha del agua</a> appeared first on <a href="https://www.remezclatuciudad.com/txt">Remezcla Tu Ciudad .txt</a>.</p>
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		<title>Donde hace su nido el Teesh</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Apr 2024 00:00:49 +0000</pubDate>
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<p style="text-align: center;"><strong><i>Esta historia nos lleva de viaje desde las alturas del sur peruano hasta la calurosa selva donde habita el Teesh, ave emblemática para la etnia Awajún, cuya relación con el espacio se refleja en su propia lengua. </i></strong></p>
<p style="text-align: left;">La vivencia que a continuación les comparto incluye un desplazamiento desde el sur al norte peruano; un cambio de temperatura de 10 a más de 40 grados; alturas desde los 4000 hasta cerca de los cero metros sobre el nivel del mar. Esta travesía parte de la ciudad de Cusco y luego de pasar sobre el imponente río Apurímac, atravesar dos cordilleras, contemplar la inacabable planicie de Pampa Cañahuas y un abrupto descenso hacia el desierto de Nazca, me pone en la costa por una interminable franja frente al Océano Pacífico. Y empalmar con un ascenso hasta las alturas de Ticlio y culminar con un tranquilo descenso por el valle del Mantaro.</p>
</div>
<div>
<p>Los paisajes visuales cambian a cada instante, agrupando verdes, amarillos y marrones. Pero desde el interior de un bus no es fácil escuchar los paisajes sonoros. Hasta aquí estamos en territorio conocido: el clima, el habla, la disposición de la gente y la confianza presente o ausente. Una noche, partiendo de Huancayo hacia Huánuco, comienzan los aprendizajes más radicales, los cambios inesperados que determinan una nueva geografía, una nueva influencia y un diferente yo.</p>
</div>
<div>
<p style="text-align: center;">“Si no conoce, no camine, pero si no camine, no conoce” Una mujer en Trujillo, guiándome hacia una zona segura de la ciudad.</p>
<p>La ciudad de <strong>Huánuco</strong> tiene grandes montañas, altas y secas, cuyo calor anuncia la selva central, además del paso del <strong>río Huallaga</strong>, una poderosa masa de agua que construye de manera muy directa el cuerpo del Amazonas. este enorme río, todavía muy lejano, pero que da sentido y esencia a toda esta región del mundo, a la que hemos aprendido a llamar <em><strong>Amazonía</strong></em>.</p>
<p>Desde Huánuco a <strong>Tingo María</strong>, el Huallaga desciende de manera muy rápida y caudalosa, mientras el marrón de las montañas circundantes se va convirtiendo velozmente en un verde intenso que pinta los cerros de árboles y de una nueva circunstancia: una ventana abierta en el auto me permite apreciar los paisajes sonoros que se van construyendo con el incesante ruido de las motocicletas (un sello sonoro de las ciudades de la selva) y el canto de aves que, buscando el río, pasan muy cerca de la carretera, amalgamando un sonido muy particular y perenne, un sonido en el que seguro se inspiraron los creadores de los osciladores de sonido artesanales: el canto de la chicharra, aunque tal vez la palabra “canto” no sea la correcta, pues este sonido no se produce en su boca, es un llamado reproductivo, a veces tan intenso que silencia nuestra propia voz.</p>
<p>Desde aquí el paisaje nunca dejará de ser verde, combinado con otros colores, con montañas que se acercan y se alejan para dar paso a extensas planicies donde se siente la presencia de sembríos de arroz. Esta carretera, que llaman también la «Marginal de la Selva», recorre Tocache, Juanjui y otras poblaciones cuyos nombres están en mi memoria como consecuencia de una serie de experiencias que tienen que ver con las noticias televisivas en tiempos de violencia y con recomendaciones de “por allí no tienes que ir”. Los paisajes urbanos de este recorrido carecen ya de aspectos tradicionales pero tienen otros símbolos, como la escasa ropa de sus habitantes y el signo distintivo de la barriga descubierta que manifiesta el incesante calor de estos parajes.</p>
<p>Esta primera etapa del viaje culmina en la ciudad de <strong>Tarapoto</strong>. que registra calores por encima de los 40 grados centígrados. Los sentidos perciben el ánima de una región viva y diversa pero mal funcionan al sentir el cemento caliente, la deshidratación constante y la dependencia del ventilador. El desplazamiento continúa hacia el norte, atravesamos <strong>Moyobamba</strong>, donde el calor mengua un poco y la marginal de la selva empieza a ascender por un paisaje cada vez más montañoso, húmedo y gratamente frío, donde las chicharras siguen asumiendo el protagonismo sonoro. Les acompañan otros insectos, aves y ranas, que deben esforzarse un poco más para ser escuchadas. El camino se enrumba por el <strong>bosque de Altomayo</strong> y se vuelve más amable para alguien ajeno a este clima. Varios letreros de las poblaciones que atravesamos toman como referencia el quechua para nombrarlos, manifestando la cercanía del quechua lamista en esa zona y la influencia de otras lenguas originarias. El camino llega a la parte más alta llamada Pedro Ruiz y luego, siguiendo el descenso del <strong>río Utcubamba</strong>, se introduce en un apretado desfiladero que se va haciendo progresivamente más seco hasta llegar a la enorme planicie de Bagua. El calor regresa con fuerza, así como los paisajes verdes y los sonidos compuestos. Aquí habita el gigantesco <strong>río Marañon</strong>, profundamente implicado en la vida del Amazonas. Recoge todas las aguas de esta zona y las lleva por un estrecho valle que desciende a gran velocidad, volviendo a pintarse de verde intenso, hacia una pequeña población cuyo nombre daba una esperanza de frescura: <strong>Chiriaco</strong>, proveniente del quechua <em>chiri yaku</em> o “agua fría” que es también el nombre del río que le circunda y que, aguas arriba, me lleva a <strong>la comunidad awajún de Teesh</strong>.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«Si no conoce, no camine, pero si no camine, no conoce»</p>
</blockquote>
<div>
<p>Una mujer en Trujillo, guiándome<br />hacia una zona segura de la ciudad</p>
</div>
<p><iframe src="https://youtu.be/Oi0p_mO9ER4"></iframe></p>
<div>
<p>La sociedad <strong>awajún</strong> habita, a lo largo de los ríos Chiriaco y Marañón, en una serie de comunidades perfectamente adaptadas para la vida en estas geografías, conectadas de manera intensa al río, al sonido de sus aguas y al de los motores de los <em>peke peke</em> (pequeñas balsas a motor) que les transportan por estos cauces. Los awajún, ​​también conocidos como <em>aguarunas</em>, representan el segundo pueblo originario amazónico demográficamente más numeroso del Perú, después de los ashaninka, y se caracterizan por su compromiso con la defensa de su territorio ancestral.</p>
<p>Su cultura, en varios aspectos adaptada también a Occidente, es heredera de una gran fuerza, convicción y orgullo; en ella se integra una vida vinculada al sembrío de la yuca y el plátano, a diferentes técnicas de pesca y a una amabilidad que abre las puertas de sus casas a quienes les visitamos. Muestran una gran curiosidad por los lugares de donde venimos. En ese  intercambio es posible acercarnos fácilmente a su historia milenaria, enmarcada por una naturaleza imponente y sonora.</p>
</div>
<h2>Defender el territorio</h2>
<div>
<p>Un pequeño muelle junto a unas gradas adaptadas en la ladera nos llevan a la comunidad de Teesh, nombre de un ave que construye complejos nidos sostenidos de los árboles, cuyas casas aún son construidas con techos vegetales de gran eficiencia para la lluvia, guarda pozas para las tilapias, y en general una enorme cantidad de saberes materializados en cultivos, en preparaciones y en la disposición equilibrada de los recursos que la naturaleza les otorga.</p>
<p>Todo esto se va mezclando paulatinamente con la influencia de Occidente, que se impone desde la necesidad contemporánea de las comunicaciones, desde el consumo de algunos productos de fabricación distante, desde la educación y la religión.</p>
<p>Algunas de estas intervenciones impregnaron en la memoria de sus habitantes dramáticas experiencias de muerte, de violencia y usurpación de sus territorios. Tal vez la peor de todas fue el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_Bagua"><em>Baguazo</em></a>, un enfrentamiento entre los comuneros y la policía nacional que dejó varios muertos y decenas de heridos. Esta vivencia aún está muy presente en las vidas y los relatos de quienes habitan esta comunidad y otras cercanas.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«El río nos da la fortaleza»</p>
</blockquote>
<div>
<p><em>Mujer achuar en Puyo, compartiendo</em><br /><em>su experiencia de vida con el río Pastaza.</em></p>
</div>
<div>
<p>El paisaje sonoro de<em> Teesh</em> es una maravilla para quienes llegamos recién. Nos reta a un continuo intento de interpretación: el rumor del río Chiriaco que rodea la comunidad y que es más bullicioso en cuanto se sube a las partes altas, sin perder jamás su omnipresencia; las aves que se movilizan entre los altos árboles, sobretodo al comenzar y terminar el día, y donde se escuchan golondrinas, manacaracos, halcones y el teesh, además de una serie de aves pequeñas; muchas ranitas, escarabajos, libélulas, mariposas y otros más, dónde fácilmente destaca los osciladores naturales de la chicharra; los gritos y risas de las <em>uchi (niñas / niños)</em> en permanente juego, en su libertad de desplazamiento, en su descubrir y aprender, en su interacción con la naturaleza de la comunidad de la cual son parte, y en algunos casos, la cercanía de sus palabras, cuando repiten de forma cómplice <em>apách (mestizo).</em></p>
<p>Están también los truenos que, según la claridad de las nubes, se sienten tan cerca que parecen remecer la tierra y cuyos ecos en las montañas próximas prolongan su duración hasta volverlos muy atemorizantes. Allí también está el rumor de algún avión distante, que usa este cielo como ruta desconocida y, finalmente, la voz de las y los <em>muuk (ancianas/ancianos)</em>, quienes comparten historias y saberes propios de esta tierra, hablan de la toma del <em>toé</em> y la guía de sus visiones, de la arcilla, del cultivo de la yuca, la construcción de redes, el modelado de la madera, y mucho más, con la intención de transmitir su ser a las <em>uchi</em>, quienes escuchan con atención y con un coherente orgullo. Aprenden, de esa manera, a entender el mundo que les ha sostenido por milenios en este territorio.</p>
<p>Mi escucha es aún muy limitada en awajún, pero puedo esperar con paciencia los momentos en que alguna palabra me resulta conocida o que de pronto alguien traduce esa sabiduría al castellano, permitiendo acercarme un poquito más a su lógica. Aunque todavía distante, pues entender esta selva sólo es posible en lengua awajún: tiene las palabras precisas para describir este entorno, a diferencia del castellano o de cualquier otra lengua occidental, que sólo pueden prestarme palabras de otras realidades y territorios para acercarme muy levemente a su cultura, lo suficiente para hacerme fantasear con la plenitud de entender, ver y escuchar este mundo.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«A mis paisanos los han denunciado y los han encarcelado; algunos han muerto sin salir y otros han salido hace poquito nomás»</p>
</blockquote>
<div>
<p><em>Mujer Awajún en Wachapea</em></p>
</div>
<div>
<p>En Teesh hay muchos caminos que llevan al río, algunos más sencillos de transitar que otros. Por ejemplo, para el baño de rigor al caer la tarde en el Chiriaco, de aguas frías y refrescantes, que ayudan a combatir el intenso calor y los mosquitos que habitan sus orillas. Andando entre las piedras resbalosas del fondo, sintiendo los pequeños peces que se acercan a los pies sumergidos, midiendo fuerzas con la corriente, aprendiendo de sus profundidades, de su fuerza y de su inmenso valor para la comunidad.</p>
<p>Finalmente, toca subir nuevamente al <em>peke peke</em>, seguir el curso del río, emprendiendo el retorno al sur, queriendo entender cómo aplicar a la propia vida lo aprendido, reconociendo y agradeciendo lo diferente que también somos como país.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«Wainiámi» (hasta pronto)</p>
</blockquote>
<div>
<p><em>Personas awajún en la comunidad de Teesh, al despedirse</em></p>
</div>
<blockquote>
<p>«¡Apách!»</p>
</blockquote>
<div>
<p><em>Algunas uchi awajún con gran sorpresa, en la comunidad de Teesh, al escucharme saludarles diciendo Amékaitam</em>.</p>
</div>
<p><iframe src="https://youtube.com/shorts/u-N_XAoW8_M"></iframe></p>
<hr>
<div><sup>1</sup> Una variedad de quechua hablada en la provincia de Lamas en el departamento de San Martín, y en algunos pueblos a orillas del río Huallaga.
</div>
<hr>
<ul>
<li><a href="">social</a>
</li>
<li><a href="">social</a>
</li>
<li><a href="">social</a>
</li>
<li><a href="">social</a>
</li>
<li><a href="">social</a>
</li>
</ul>
<hr>
<p><span id="more-84"></span><br />
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<p style=\"text-align: center;\"><strong><i>Esta historia nos lleva de viaje desde las alturas del sur peruano hasta la calurosa selva donde habita el Teesh, ave emblem\u00e1tica para la etnia Awaj\u00fan, cuya relaci\u00f3n con el espacio se refleja en su propia lengua. <\/i><\/strong><\/p>\n

<p style=\"text-align: left;\">La vivencia que a continuaci\u00f3n les comparto incluye un desplazamiento desde el sur al norte peruano; un cambio de temperatura de 10 a m\u00e1s de 40 grados; alturas desde los 4000 hasta cerca de los cero metros sobre el nivel del mar. Esta traves\u00eda parte de la ciudad de Cusco y luego de pasar sobre el imponente r\u00edo Apur\u00edmac, atravesar dos cordilleras, contemplar la inacabable planicie de Pampa Ca\u00f1ahuas y un abrupto descenso hacia el desierto de Nazca, me pone en la costa por una interminable franja frente al Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Y empalmar con un ascenso hasta las alturas de Ticlio y culminar con un tranquilo descenso por el valle del Mantaro.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default","text_style":"lead"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Los paisajes visuales cambian a cada instante, agrupando verdes, amarillos y marrones. Pero desde el interior de un bus no es f\u00e1cil escuchar los paisajes sonoros. Hasta aqu\u00ed estamos en territorio conocido: el clima, el habla, la disposici\u00f3n de la gente y la confianza presente o ausente. Una noche, partiendo de Huancayo hacia Hu\u00e1nuco, comienzan los aprendizajes m\u00e1s radicales, los cambios inesperados que determinan una nueva geograf\u00eda, una nueva influencia y un diferente yo.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p style=\"text-align: center;\">\u201cSi no conoce, no camine, pero si no camine, no conoce\u201d Una mujer en Trujillo, gui\u00e1ndome hacia una zona segura de la ciudad.<\/p>\n

<p>La ciudad de <strong>Hu\u00e1nuco<\/strong> tiene grandes monta\u00f1as, altas y secas, cuyo calor anuncia la selva central, adem\u00e1s del paso del <strong>r\u00edo Huallaga<\/strong>, una poderosa masa de agua que construye de manera muy directa el cuerpo del Amazonas. este enorme r\u00edo, todav\u00eda muy lejano, pero que da sentido y esencia a toda esta regi\u00f3n del mundo, a la que hemos aprendido a llamar <em><strong>Amazon\u00eda<\/strong><\/em>.<\/p>\n

<p>Desde Hu\u00e1nuco a <strong>Tingo Mar\u00eda<\/strong>, el Huallaga desciende de manera muy r\u00e1pida y caudalosa, mientras el marr\u00f3n de las monta\u00f1as circundantes se va convirtiendo velozmente en un verde intenso que pinta los cerros de \u00e1rboles y de una nueva circunstancia: una ventana abierta en el auto me permite apreciar los paisajes sonoros que se van construyendo con el incesante ruido de las motocicletas (un sello sonoro de las ciudades de la selva) y el canto de aves que, buscando el r\u00edo, pasan muy cerca de la carretera, amalgamando un sonido muy particular y perenne, un sonido en el que seguro se inspiraron los creadores de los osciladores de sonido artesanales: el canto de la chicharra, aunque tal vez la palabra \u201ccanto\u201d no sea la correcta, pues este sonido no se produce en su boca, es un llamado reproductivo, a veces tan intenso que silencia nuestra propia voz.<\/p>\n

<p>Desde aqu\u00ed el paisaje nunca dejar\u00e1 de ser verde, combinado con otros colores, con monta\u00f1as que se acercan y se alejan para dar paso a extensas planicies donde se siente la presencia de sembr\u00edos de arroz. Esta carretera, que llaman tambi\u00e9n la \"Marginal de la Selva\", recorre Tocache, Juanjui y otras poblaciones cuyos nombres est\u00e1n en mi memoria como consecuencia de una serie de experiencias que tienen que ver con las noticias televisivas en tiempos de violencia y con recomendaciones de \u201cpor all\u00ed no tienes que ir\u201d. Los paisajes urbanos de este recorrido carecen ya de aspectos tradicionales pero tienen otros s\u00edmbolos, como la escasa ropa de sus habitantes y el signo distintivo de la barriga descubierta que manifiesta el incesante calor de estos parajes.<\/p>\n

<p>Esta primera etapa del viaje culmina en la ciudad de <strong>Tarapoto<\/strong>. que registra calores por encima de los 40 grados cent\u00edgrados. Los sentidos perciben el \u00e1nima de una regi\u00f3n viva y diversa pero mal funcionan al sentir el cemento caliente, la deshidrataci\u00f3n constante y la dependencia del ventilador. El desplazamiento contin\u00faa hacia el norte, atravesamos <strong>Moyobamba<\/strong>, donde el calor mengua un poco y la marginal de la selva empieza a ascender por un paisaje cada vez m\u00e1s monta\u00f1oso, h\u00famedo y gratamente fr\u00edo, donde las chicharras siguen asumiendo el protagonismo sonoro. Les acompa\u00f1an otros insectos, aves y ranas, que deben esforzarse un poco m\u00e1s para ser escuchadas. El camino se enrumba por el <strong>bosque de Altomayo<\/strong> y se vuelve m\u00e1s amable para alguien ajeno a este clima. Varios letreros de las poblaciones que atravesamos toman como referencia el quechua para nombrarlos, manifestando la cercan\u00eda del quechua lamista en esa zona y la influencia de otras lenguas originarias. El camino llega a la parte m\u00e1s alta llamada Pedro Ruiz y luego, siguiendo el descenso del <strong>r\u00edo Utcubamba<\/strong>, se introduce en un apretado desfiladero que se va haciendo progresivamente m\u00e1s seco hasta llegar a la enorme planicie de Bagua. El calor regresa con fuerza, as\u00ed como los paisajes verdes y los sonidos compuestos. Aqu\u00ed habita el gigantesco <strong>r\u00edo Mara\u00f1on<\/strong>, profundamente implicado en la vida del Amazonas. Recoge todas las aguas de esta zona y las lleva por un estrecho valle que desciende a gran velocidad, volviendo a pintarse de verde intenso, hacia una peque\u00f1a poblaci\u00f3n cuyo nombre daba una esperanza de frescura: <strong>Chiriaco<\/strong>, proveniente del quechua <em>chiri yaku<\/em> o \u201cagua fr\u00eda\u201d que es tambi\u00e9n el nombre del r\u00edo que le circunda y que, aguas arriba, me lleva a <strong>la comunidad awaj\u00fan de Teesh<\/strong>.<\/p>","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\"Si no conoce, no camine, pero si no camine, no conoce\"<\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Una mujer en Trujillo, gui\u00e1ndome<br \/>hacia una zona segura de la ciudad<\/p>","margin":"default","text_align":"right"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"video","props":{"margin":"default","video":"https:\/\/youtu.be\/Oi0p_mO9ER4","video_controls":true,"video_height":"1080","video_width":"1920"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"60","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>La sociedad <strong>awaj\u00fan<\/strong> habita, a lo largo de los r\u00edos Chiriaco y Mara\u00f1\u00f3n, en una serie de comunidades perfectamente adaptadas para la vida en estas geograf\u00edas, conectadas de manera intensa al r\u00edo, al sonido de sus aguas y al de los motores de los <em>peke peke<\/em> (peque\u00f1as balsas a motor) que les transportan por estos cauces. Los awaj\u00fan, \u200b\u200btambi\u00e9n conocidos como <em>aguarunas<\/em>, representan el segundo pueblo originario amaz\u00f3nico demogr\u00e1ficamente m\u00e1s numeroso del Per\u00fa, despu\u00e9s de los ashaninka, y se caracterizan por su compromiso con la defensa de su territorio ancestral.<\/p>\n

<p>Su cultura, en varios aspectos adaptada tambi\u00e9n a Occidente, es heredera de una gran fuerza, convicci\u00f3n y orgullo; en ella se integra una vida vinculada al sembr\u00edo de la yuca y el pl\u00e1tano, a diferentes t\u00e9cnicas de pesca y a una amabilidad que abre las puertas de sus casas a quienes les visitamos. Muestran una gran curiosidad por los lugares de donde venimos. En ese\u00a0 intercambio es posible acercarnos f\u00e1cilmente a su historia milenaria, enmarcada por una naturaleza imponente y sonora.<\/p>","margin":"default"}},{"type":"headline","props":{"content":"Defender el territorio","title_element":"h2","title_style":"h1"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Un peque\u00f1o muelle junto a unas gradas adaptadas en la ladera nos llevan a la comunidad de Teesh, nombre de un ave que construye complejos nidos sostenidos de los \u00e1rboles, cuyas casas a\u00fan son construidas con techos vegetales de gran eficiencia para la lluvia, guarda pozas para las tilapias, y en general una enorme cantidad de saberes materializados en cultivos, en preparaciones y en la disposici\u00f3n equilibrada de los recursos que la naturaleza les otorga.<\/p>\n

<p>Todo esto se va mezclando paulatinamente con la influencia de Occidente, que se impone desde la necesidad contempor\u00e1nea de las comunicaciones, desde el consumo de algunos productos de fabricaci\u00f3n distante, desde la educaci\u00f3n y la religi\u00f3n.<\/p>\n

<p>Algunas de estas intervenciones impregnaron en la memoria de sus habitantes dram\u00e1ticas experiencias de muerte, de violencia y usurpaci\u00f3n de sus territorios. Tal vez la peor de todas fue el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Masacre_de_Bagua\"><em>Baguazo<\/em><\/a>, un enfrentamiento entre los comuneros y la polic\u00eda nacional que dej\u00f3 varios muertos y decenas de heridos. Esta vivencia a\u00fan est\u00e1 muy presente en las vidas y los relatos de quienes habitan esta comunidad y otras cercanas.<\/p>","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\"El r\u00edo nos da la fortaleza\"<\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><em>Mujer achuar en Puyo, compartiendo<\/em><br \/><em>su experiencia de vida con el r\u00edo Pastaza.<\/em><\/p>","margin":"default","text_align":"right"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"module","props":{"menu_image_align":"center","menu_image_margin":true,"menu_style":"default","menu_type":"nav","type":"sonaar-music","widget":"sonaar-music-10"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"60","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>El paisaje sonoro de<em> Teesh<\/em> es una maravilla para quienes llegamos reci\u00e9n. Nos reta a un continuo intento de interpretaci\u00f3n: el rumor del r\u00edo Chiriaco que rodea la comunidad y que es m\u00e1s bullicioso en cuanto se sube a las partes altas, sin perder jam\u00e1s su omnipresencia; las aves que se movilizan entre los altos \u00e1rboles, sobretodo al comenzar y terminar el d\u00eda, y donde se escuchan golondrinas, manacaracos, halcones y el teesh, adem\u00e1s de una serie de aves peque\u00f1as; muchas ranitas, escarabajos, lib\u00e9lulas, mariposas y otros m\u00e1s, d\u00f3nde f\u00e1cilmente destaca los osciladores naturales de la chicharra; los gritos y risas de las <em>uchi (ni\u00f1as \/ ni\u00f1os)<\/em> en permanente juego, en su libertad de desplazamiento, en su descubrir y aprender, en su interacci\u00f3n con la naturaleza de la comunidad de la cual son parte, y en algunos casos, la cercan\u00eda de sus palabras, cuando repiten de forma c\u00f3mplice <em>ap\u00e1ch (mestizo).<\/em><\/p>\n

<p>Est\u00e1n tambi\u00e9n los truenos que, seg\u00fan la claridad de las nubes, se sienten tan cerca que parecen remecer la tierra y cuyos ecos en las monta\u00f1as pr\u00f3ximas prolongan su duraci\u00f3n hasta volverlos muy atemorizantes. All\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 el rumor de alg\u00fan avi\u00f3n distante, que usa este cielo como ruta desconocida y, finalmente, la voz de las y los <em>muuk (ancianas\/ancianos)<\/em>, quienes comparten historias y saberes propios de esta tierra, hablan de la toma del <em>to\u00e9<\/em> y la gu\u00eda de sus visiones, de la arcilla, del cultivo de la yuca, la construcci\u00f3n de redes, el modelado de la madera, y mucho m\u00e1s, con la intenci\u00f3n de transmitir su ser a las\u00a0<em>uchi<\/em>, quienes escuchan con atenci\u00f3n y con un coherente orgullo. Aprenden, de esa manera, a entender el mundo que les ha sostenido por milenios en este territorio.<\/p>\n

<p>Mi escucha es a\u00fan muy limitada en awaj\u00fan, pero puedo esperar con paciencia los momentos en que alguna palabra me resulta conocida o que de pronto alguien traduce esa sabidur\u00eda al castellano, permitiendo acercarme un poquito m\u00e1s a su l\u00f3gica. Aunque todav\u00eda distante, pues entender esta selva s\u00f3lo es posible en lengua awaj\u00fan: tiene las palabras precisas para describir este entorno, a diferencia del castellano o de cualquier otra lengua occidental, que s\u00f3lo pueden prestarme palabras de otras realidades y territorios para acercarme muy levemente a su cultura, lo suficiente para hacerme fantasear con la plenitud de entender, ver y escuchar este mundo.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\"A mis paisanos los han denunciado y los han encarcelado; algunos han muerto sin salir y otros han salido hace poquito nom\u00e1s\"<\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><em>Mujer Awaj\u00fan en Wachapea<\/em><\/p>","margin":"default","text_align":"right"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"60","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>En Teesh hay muchos caminos que llevan al r\u00edo, algunos m\u00e1s sencillos de transitar que otros. Por ejemplo, para el ba\u00f1o de rigor al caer la tarde en el Chiriaco, de aguas fr\u00edas y refrescantes, que ayudan a combatir el intenso calor y los mosquitos que habitan sus orillas. Andando entre las piedras resbalosas del fondo, sintiendo los peque\u00f1os peces que se acercan a los pies sumergidos, midiendo fuerzas con la corriente, aprendiendo de sus profundidades, de su fuerza y de su inmenso valor para la comunidad.<\/p>\n

<p>Finalmente, toca subir nuevamente al <em>peke peke<\/em>, seguir el curso del r\u00edo, emprendiendo el retorno al sur, queriendo entender c\u00f3mo aplicar a la propia vida lo aprendido, reconociendo y agradeciendo lo diferente que tambi\u00e9n somos como pa\u00eds.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}},{"type":"quotation","props":{"block_align":"center","content":"

<p>\"Waini\u00e1mi\" (hasta pronto)<\/p>","margin":"large","margin_remove_bottom":true}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><em>Personas awaj\u00fan en la comunidad de Teesh, al despedirse<\/em><\/p>","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\"\u00a1Ap\u00e1ch!\"<\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p><em>Algunas uchi awaj\u00fan con gran sorpresa, en la comunidad de Teesh, al escucharme saludarles diciendo Am\u00e9kaitam<\/em>.<\/p>","margin":"default","text_align":"right"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"video","props":{"margin":"default","video":"https:\/\/youtube.com\/shorts\/u-N_XAoW8_M","video_controls":true,"video_height":"1080","video_width":"1920"}},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"<sup>1<\/sup> Una variedad de quechua hablada en la provincia de Lamas en el departamento de San Mart\u00edn, y en algunos pueblos a orillas del r\u00edo Huallaga.\n","margin":"default","text_style":"meta"}},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"small"}},{"type":"subnav","children":[{"type":"subnav_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"etiquetas","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"},"content":{"filters":{"search":"","before":"#"},"name":"name"}}}}]}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"small"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"1-5,4-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-5"},"children":[{"type":"image","props":{"image_border":"circle","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"image":{"filters":{"search":""},"name":"featuredImage.url"},"image_alt":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"4-5"},"children":[{"type":"panel","props":{"content_column_breakpoint":"m","content_style":"text-meta","icon_width":80,"image_align":"top","image_grid_breakpoint":"m","image_grid_width":"1-2","image_svg_color":"emphasis","link_style":"link-text","link_text":"Ver 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		<title>La travesía sonora de la papa</title>
		<link>https://www.remezclatuciudad.com/txt/articulo/edicion-1-peru/la-travesia-sonora-de-la-papa/</link>
		
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		<pubDate>Mon, 01 Apr 2024 00:00:16 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Una crónica que narra el viaje, el movimiento y la experiencia de producir sonidos a partir del tubérculo emblemático del Perú y la milenaria tradición que lo preserva. En abril de este año recibí una llamada telefónica preguntándome si conocía la música generada por plantas y si era posible llevar a cabo la escucha del [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Una crónica que narra el viaje, el movimiento y la experiencia de producir sonidos a partir del tubérculo emblemático del Perú y la milenaria tradición que lo preserva.</h2>
<div>
<p>En abril de este año recibí una llamada telefónica preguntándome si conocía la música generada por plantas y si era posible llevar a cabo la escucha del sonido de la papa. «Mmmm tal vez por medio de sensores con biocodificadores se podría obtener el sonido»–, respondí. Al mismo tiempo recordé que cada planta es distinta y cada estímulo suena de manera diferente; algún tiempo atrás, al trabajar con otros sonidos orgánicos, pude comprender que incluso Antaras de cerámica, Quenillas de hueso, Trompetas de caracol marino (pututo) hechos de materiales orgánicos también llevan una carga energética viva, contenida en su alquimia.</p>
<p>Para entonces ya conocía la experiencia de algunos investigadores extranjeros como <strong>Tarun Nayar</strong> que estaban haciendo música generada por hongos y plantas a través de electrodos insertados dentro de dichos organismos para obtener emisiones que luego son convertidas en información musical. Esta corriente es conocida como el <strong><em>PlantWave</em></strong>, y no es otra cosa que las vibraciones de las plantas, que permiten crear melodías, drones, atmósferas con fines de meditación y baños de sonidos. El Plantwave también es un dispositivo midi que convierte el biorritmo de las plantas en música. Este proceso data desde el año 2012 cuando se ofreció <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Uq0aFi1x_mo">la primera instalación <strong>Data Garden Quartet</strong></a> en el Museo de Arte de Filadelfia.</p>
<p>Hace algunos años, como parte de una investigación con unas vasijas silbadoras de la cultura Vicús (500 a.C., aprox.), se nos ocurrió colocar un electrodo para comprobar si emitían sonido desde su parte interior. La música que obtuvimos nos dejó paralizados: escuchamos cómo la arcilla y el aire dialogaban sónicamente de manera mágica y atemporal. Para cualquier investigador de instrumentos prehispánicos, escucharlos desde su ejecución es un deleite pero escucharlos sin la intermediación de un ejecutante es otro universo. Debido a su diseño y arquitectura, fue como hacer un viaje en 3D sobre el objeto hasta sumergirnos en él desde su respiración.</p>
<p>Recordé un cuento de mi buen amigo y músico <strong>Dimitri Manga</strong>: «De pronto se acordó de la<em> antara</em> y que era bueno tocarla para la mala hora. Entonces la sacó y sopló, y el bulto negro se fue botando candelas y gritando como gato ¡Miau! y se perdió en el cerro. Así, llegó tranquilo a su casa y contó todo lo sucedido a su familia. Como ven, tocar estos instrumentos sirve para orientarse, curar las penas, que el miedo no entre, y para no perderse».</p>
</div>
<blockquote>
<p>    el PlantWave que no es otra cosa que las vibraciones de las plantas que permiten crear melodías, drones, atmósferas con fines de meditación y baños de sonidos.</p>
<p>El Plantwave también es un dispositivo midi que convierte el biorritmo de las plantas en música.</p>
</blockquote>
<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/12/travesia-sonora-de-la-papa-art-02.jpg" alt=""></p>
<h2>De los Andes al mundo</h2>
<div>
<p>La papa posee más de 3 mil variedades y es un hito en la cultura peruana y en la historia mundial. Sin embargo, los propios peruanos conocen poco o nada sobre sus orígenes, sus rituales, su cultivo, su rol vital en épocas de guerra o crisis, incluso en todo el camino que debe atravesar hasta llegar a nuestro plato. Si la papa hablara, ¿qué nos diría? Con estas premisas decidí que este emblemático tubérculo cuente su propia historia, que sea ella quien emita sus propios sonidos y tal vez su música.</p>
<p>  <br />Para conocerla más de cerca me fui muy temprano al Mercado Central, centro de abastos desde hace más de un siglo en Lima. Pregunté en qué lugares podría encontrar la mayor variedad de papas y escuché una voz muy peculiar: «¡Papas canchán casero, son papas que no son aguachentas, sequitas por dentro y rápidas de cocinar! ¡Sequitas por dentro!». Giré buscando a la persona que pregonaba estas ventas y, efectivamente, tenía en su tienda papas colgantes. La de color rosado era la benefactora de tales propiedades e inmediatamente pensé: «¿Y si la canchán la toco cómo si fuera una antigua antara milenaria?».</p>
<p>Entre el tumulto y los ruidos propios del gran mercado mayorista, recordé los tubos irregulares que conforman el instrumento andino, los que permiten producir el sonido con ese soplo básico. Entonces compré la papa rosada y me fui pensando en el sonido rajado, en la acústica, en la simbiosis entre la papa y la antara.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«…en el tiempo permanece, /en la oscuridad mira, / en el silencio habla, / Papamama de los Andes, / corazón de la tierra&#8230;» </p>
</blockquote>
<div>(Poema de Isabel Álvarez)</div>
<div>
<p>Al término del día, llegué a mi estudio y con los instrumentos adecuados logré generar el orificio, el conducto en la papa, donde según yo y según mis predicciones podría llevarse a cabo el uso deseado, como si fuera un instrumento. Llevando así el tubérculo al mundo de la<em> plantwave</em> o música vegetal. El resultado fue alentador: oír el corazón mismo de este tubérculo fue un acto que expande toda imaginación. Desde sus orígenes de domesticación en el distrito de Capachica (Puno), hace por lo menos 8 mil años, hasta hoy.</p>
<p>En Lima, la papa se abastece en los mercados gracias a las 19 regiones del país que las producen. Esto permite tener un flujo constante del alimento durante todo el año. Los costos siempre varían, y el agricultor, quién la cosecha no capitaliza de manera recíproca sus costos, su esfuerzo y la dimensión real de su trabajo. Para llegar a la mesa del consumidor, sufre una serie de castigos y sucumbe a muchas cadenas de intermediarios. Sigue siendo un tema de explotadores y explotados. Incluso se podría decir que es un trabajo «de pobres» porque el grueso de la población pobre trabaja en los campos pertenece a una clase baja. Así se produce el fenómeno de que los alimentos de la tierra o del campo son considerados de poco coste o mano de obra elemental. «Ahora mismo los campesinos del mundo nos subsidian a todos».</p>
<p>El paso que logramos para hacer sonar a la papa fue el siguiente: seleccionamos una serie de papas por su tamaño entre largo y ancho. Considerando su espesor, se logra tener en claro las medidas del diámetro interno para lograr así las notas musicales. A continuación, se seca la papa para conservar mejor su orificio de soplo. Luego de obtener este registro en un escala afinada en RE, pasamos a grabar cada soplo o cada papa, o cada registro como si fuera una nota musical,. Gracias a unos electrodos conectados a las hojas se recogen los  impulsos de las plantas al registrar las variaciones eléctricas. Utilizamos un Arduino simple que convierte este impulso en una serie de comandos conectados vía midi a un programa de música (Ableton) en el ordenador. Esto nos permitió escuchar el propio impulso de la hoja de la papa haciendo sonar al tubérculo previamente grabado.</p>
</div>
<blockquote>
<p>«Científicos encontraron que las plantas gritan cuando son cortadas, un estudio por la Universidad de Tel Aviv demuestra que plantas como el tabaco, el tomate, entre otras, hacen ruidos cuando son deshidratadas o cortadas, lo más cercano a como suena sería como oír granos de maíz explotando» </p>
</blockquote>
<div>(Hans Fisher, youtuber @hansfischerrr.)</div>
<h2>El día anterior a la cosecha</h2>
<div>
<p>Esta experimentación me llevó a diseñar una exhibición donde se pudiera mostrar este viaje sonoro de la papa. Gracias al Centro Cultural de España en Lima pude exponer las variedades de papas más consumidas en todo el país: la papa huayro, la amarilla y la peruanita. La sala principal de exposición fue convertida en un campo de cosecha, tal como se realiza en los Andes peruanos, incluyendo su respectivo pagapu.</p>
<p>El <em>pagapu</em> es un ritual ancestral en el cual se rinde ofrendas y agradecimientos a la tierra: «Tenemos esta costumbre de ofrecer pago a la tierra por motivos que a veces en nuestros cultivos, necesitamos bienestar y fecundidad para nuestras cosechas; nosotros que somos de la agricultura sufrimos cuando los campos no son fértiles, cuando el agua baja y el nivel de lluvias escasea. Hemos acordado los cuatro comités de la comisión San Bartolomé poder realizar este pago, y lo importante de esta costumbre ancestral, para que nos proteja». (Miguel Rojas, agricultor del distrito de San Bartolomé, Valle Tarma. Mayo, 2023).</p>
<p>El día anterior a la inauguración me dispuse a colocar las flores amarillas por encima de los montículos de tierra. Sí, al madurar la papa, desarrolla unas hermosas flores que sobresalen de la tierra. Son un indicativo para remover el suelo y separar las papas de la planta madre. Este suelo posee una gran cantidad de materia orgánica, como follaj,e que debe ser primero recogido para luego cortar las raíces que pasan por debajo de las papas. A este tipo de cosecha se le denomina la manual o tradicional, arrancar, recoger o <em>echar mano</em> al tubérculo. Este es el sistema o técnica predominante en el país, el cual garantiza una cosecha óptima de mayor responsabilidad y calidad.</p>
<p>Mi idea consistía en crear unos surcos de tierra para luego dejar al descubierto la planta, quedando en la superficie los tubérculos listos para ser recogidos, acto muy significativo en el proceso de la cosecha.</p>
<p>A poco de culminar esta acción, me invadió un desconcierto sobre esta instalación: ¿Está lista para presentarla? Sabía que el panorama era muy exigente, entre invitados y especialistas agropecuarios, representantes de instituciones en el tema del cultivo, agricultores y estudiantes. No supe cuánto tiempo me quedé sentado en la sala, contemplando la oscuridad. Solo recuerdo que era de noche y alguien encendió la luz. Era María, encargada de la limpieza: «¿Qué le pasó?, ¿por qué está en el piso?», me preguntó. Inmediatamente nuestras miradas cayeron al suelo sobre el montaje de la cosecha de papa. María se quedó observando con prudencia, le conté que hice algunos viajes de campo y revisé muchos documentos entre fotos, textos y videos para poder acercarme a la tarea encomendada. María respondió: «Hace algunos años atrás me dedicaba a la siembra de la papa. Era común en mi comunidad de Cátac, en Áncash. Fue nuestra principal fuente de trabajo, antes de viajar a Lima tuve que desafiliarme del comité de productores de la papa de mi región. Los recintos que has depositado están bien, la tierra se aprecia por sus niveles. Así es como cosechamos también en nuestra comunidad. Me has hecho acordar desde el momento de la floración antes de la cosecha, donde la tierra toma esa densidad por el sol y el frío, hasta finalmente ser cosechada».</p>
<p>Muchos días después de la inauguración recordé unas palabras del maestro <strong>Victoriano Morales</strong>, agricultor del <strong>Fundo Monte Azul</strong> en la ciudad de <strong>Huánuco</strong>: «Nuestro objetivo es preservar la papa nativa en el ámbito nacional, como guardianes, como pequeños productores que conservamos, nosotros los agricultores llamados guardianes herederos de nuestras familias, nuestros padres. Sin embargo, vivimos en condiciones de pobreza y nos sentimos orgullosos de conservar. En si no somos pobres, pero políticamente nos consideran como pobres. Nosotros tenemos riquezas y sabiduría de muchos años, cada uno conserva de 50 a 500 variedades».</p>
<p>Te imaginas un alimento con más de 10 mil años de antigüedad y que actualmente hemos podido oír su latido, su semilla y su piel. Esta propuesta nos conecta con los orígenes de la papa. Aquí el tubérculo se ha vuelto sonido, ha sido soplado directamente a modo de instrumento u objeto sonoro para comunicar su propio lenguaje, para saber de su pálpito bajo la tierra y cómo los antiguos pobladores han continuado adorando este alimento junto a creencias mágico religiosas. Por eso, tratamos de escuchar su peregrinación. Melodías y sonidos marcan el viaje de la papa. De esta forma, la música y el sonido son reflejo de un manto extenso, una dádiva, un ungüento, un alimento de la tierra. Una semilla hacia el futuro.</p>
</div>
<p><img decoding="async" src="/txt/wp-content/uploads/2023/12/travesia-sonora-de-la-papa-art-01.jpg" alt=""></p>
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<p><span id="more-145"></span><br />
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<p>En abril de este a\u00f1o recib\u00ed una llamada telef\u00f3nica pregunt\u00e1ndome si conoc\u00eda la m\u00fasica generada por plantas y si era posible llevar a cabo la escucha del sonido de la papa. \"Mmmm tal vez por medio de sensores con biocodificadores se podr\u00eda obtener el sonido\"\u2013, respond\u00ed. Al mismo tiempo record\u00e9 que cada planta es distinta y cada est\u00edmulo suena de manera diferente; alg\u00fan tiempo atr\u00e1s, al trabajar con otros sonidos org\u00e1nicos, pude comprender que incluso Antaras de cer\u00e1mica, Quenillas de hueso, Trompetas de caracol marino (pututo) hechos de materiales org\u00e1nicos tambi\u00e9n llevan una carga energ\u00e9tica viva, contenida en su alquimia.<\/p>\n

<p>Para entonces ya conoc\u00eda la experiencia de algunos investigadores extranjeros como <strong>Tarun Nayar<\/strong> que estaban haciendo m\u00fasica generada por hongos y plantas a trav\u00e9s de electrodos insertados dentro de dichos organismos para obtener emisiones que luego son convertidas en informaci\u00f3n musical. Esta corriente es conocida como el <strong><em>PlantWave<\/em><\/strong>, y no es otra cosa que las vibraciones de las plantas, que permiten crear melod\u00edas, drones, atm\u00f3sferas con fines de meditaci\u00f3n y ba\u00f1os de sonidos. El Plantwave tambi\u00e9n es un dispositivo midi que convierte el biorritmo de las plantas en m\u00fasica. Este proceso data desde el a\u00f1o 2012 cuando se ofreci\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Uq0aFi1x_mo\">la primera instalaci\u00f3n <strong>Data Garden Quartet<\/strong><\/a>\u00a0en el Museo de Arte de Filadelfia.<\/p>\n

<p>Hace algunos a\u00f1os, como parte de una investigaci\u00f3n con unas vasijas silbadoras de la cultura Vic\u00fas (500 a.C., aprox.), se nos ocurri\u00f3 colocar un electrodo para comprobar si emit\u00edan sonido desde su parte interior. La m\u00fasica que obtuvimos nos dej\u00f3 paralizados: escuchamos c\u00f3mo la arcilla y el aire dialogaban s\u00f3nicamente de manera m\u00e1gica y atemporal. Para cualquier investigador de instrumentos prehisp\u00e1nicos, escucharlos desde su ejecuci\u00f3n es un deleite pero escucharlos sin la intermediaci\u00f3n de un ejecutante es otro universo. Debido a su dise\u00f1o y arquitectura, fue como hacer un viaje en 3D sobre el objeto hasta sumergirnos en \u00e9l desde su respiraci\u00f3n.<\/p>\n

<p>Record\u00e9 un cuento de mi buen amigo y m\u00fasico <strong>Dimitri Manga<\/strong>: \"De pronto se acord\u00f3 de la<em> antara<\/em> y que era bueno tocarla para la mala hora. Entonces la sac\u00f3 y sopl\u00f3, y el bulto negro se fue botando candelas y gritando como gato \u00a1Miau! y se perdi\u00f3 en el cerro. As\u00ed, lleg\u00f3 tranquilo a su casa y cont\u00f3 todo lo sucedido a su familia. Como ven, tocar estos instrumentos sirve para orientarse, curar las penas, que el miedo no entre, y para no perderse\".<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"el PlantWave que no es otra cosa que las vibraciones de las plantas que permiten crear melod\u00edas, drones, atm\u00f3sferas con fines de meditaci\u00f3n y ba\u00f1os de sonidos.\n

<p>El Plantwave tambi\u00e9n es un dispositivo midi que convierte el biorritmo de las plantas en m\u00fasica.<\/p>"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/12\/travesia-sonora-de-la-papa-art-02.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"headline","props":{"content":"De los Andes al mundo","title_element":"h2"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>La papa posee m\u00e1s de 3 mil variedades y es un hito en la cultura peruana y en la historia mundial. Sin embargo, los propios peruanos conocen poco o nada sobre sus or\u00edgenes, sus rituales, su cultivo, su rol vital en \u00e9pocas de guerra o crisis, incluso en todo el camino que debe atravesar hasta llegar a nuestro plato. Si la papa hablara, \u00bfqu\u00e9 nos dir\u00eda? Con estas premisas decid\u00ed que este emblem\u00e1tico tub\u00e9rculo cuente su propia historia, que sea ella quien emita sus propios sonidos y tal vez su m\u00fasica.<\/p>\n

<p>\u00a0 <br \/>Para conocerla m\u00e1s de cerca me fui muy temprano al Mercado Central, centro de abastos desde hace m\u00e1s de un siglo en Lima. Pregunt\u00e9 en qu\u00e9 lugares podr\u00eda encontrar la mayor variedad de papas y escuch\u00e9 una voz muy peculiar: \"\u00a1Papas canch\u00e1n casero, son papas que no son aguachentas, sequitas por dentro y r\u00e1pidas de cocinar! \u00a1Sequitas por dentro!\". Gir\u00e9 buscando a la persona que pregonaba estas ventas y, efectivamente, ten\u00eda en su tienda papas colgantes. La de color rosado era la benefactora de tales propiedades e inmediatamente pens\u00e9: \"\u00bfY si la canch\u00e1n la toco c\u00f3mo si fuera una antigua antara milenaria?\".<\/p>\n

<p>Entre el tumulto y los ruidos propios del gran mercado mayorista, record\u00e9 los tubos irregulares que conforman el instrumento andino, los que permiten producir el sonido con ese soplo b\u00e1sico. Entonces compr\u00e9 la papa rosada y me fui pensando en el sonido rajado, en la ac\u00fastica, en la simbiosis entre la papa y la antara.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\u00ab\u2026en el tiempo permanece, \/en la oscuridad mira, \/ en el silencio habla, \/ Papamama de los Andes, \/ coraz\u00f3n de la tierra...\u00bb <\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"(Poema de Isabel \u00c1lvarez)","margin":"default"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Al t\u00e9rmino del d\u00eda, llegu\u00e9 a mi estudio y con los instrumentos adecuados logr\u00e9 generar el orificio, el conducto en la papa, donde seg\u00fan yo y seg\u00fan mis predicciones podr\u00eda llevarse a cabo el uso deseado, como si fuera un instrumento. Llevando as\u00ed el tub\u00e9rculo al mundo de la<em> plantwave<\/em> o m\u00fasica vegetal. El resultado fue alentador: o\u00edr el coraz\u00f3n mismo de este tub\u00e9rculo fue un acto que expande toda imaginaci\u00f3n. Desde sus or\u00edgenes de domesticaci\u00f3n en el distrito de Capachica (Puno), hace por lo menos 8 mil a\u00f1os, hasta hoy.<\/p>\n

<p>En Lima, la papa se abastece en los mercados gracias a las 19 regiones del pa\u00eds que las producen. Esto permite tener un flujo constante del alimento durante todo el a\u00f1o. Los costos siempre var\u00edan, y el agricultor, qui\u00e9n la cosecha no capitaliza de manera rec\u00edproca sus costos, su esfuerzo y la dimensi\u00f3n real de su trabajo. Para llegar a la mesa del consumidor, sufre una serie de castigos y sucumbe a muchas cadenas de intermediarios. Sigue siendo un tema de explotadores y explotados. Incluso se podr\u00eda decir que es un trabajo \"de pobres\" porque el grueso de la poblaci\u00f3n pobre trabaja en los campos pertenece a una clase baja. As\u00ed se produce el fen\u00f3meno de que los alimentos de la tierra o del campo son considerados de poco coste o mano de obra elemental. \"Ahora mismo los campesinos del mundo nos subsidian a todos\".<\/p>\n

<p>El paso que logramos para hacer sonar a la papa fue el siguiente: seleccionamos una serie de papas por su tama\u00f1o entre largo y ancho. Considerando su espesor, se logra tener en claro las medidas del di\u00e1metro interno para lograr as\u00ed las notas musicales. A continuaci\u00f3n, se seca la papa para conservar mejor su orificio de soplo. Luego de obtener este registro en un escala afinada en RE, pasamos a grabar cada soplo o cada papa, o cada registro como si fuera una nota musical,. Gracias a unos electrodos conectados a las hojas se recogen los\u00a0 impulsos de las plantas al registrar las variaciones el\u00e9ctricas. Utilizamos un Arduino simple que convierte este impulso en una serie de comandos conectados v\u00eda midi a un programa de m\u00fasica (Ableton) en el ordenador. Esto nos permiti\u00f3 escuchar el propio impulso de la hoja de la papa haciendo sonar al tub\u00e9rculo previamente grabado.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

<p>\u00abCient\u00edficos encontraron que las plantas gritan cuando son cortadas, un estudio por la Universidad de Tel Aviv demuestra que plantas como el tabaco, el tomate, entre otras, hacen ruidos cuando son deshidratadas o cortadas, lo m\u00e1s cercano a como suena ser\u00eda como o\u00edr granos de ma\u00edz explotando\u00bb <\/p>"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"(Hans Fisher, youtuber @hansfischerrr.)","margin":"default"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"}}]},{"type":"row","props":{"layout":"3-5,2-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"3-5"},"children":[{"type":"headline","props":{"content":"El d\u00eda anterior a la cosecha","margin":"default","margin_remove_bottom":false,"title_element":"h2"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Esta experimentaci\u00f3n me llev\u00f3 a dise\u00f1ar una exhibici\u00f3n donde se pudiera mostrar este viaje sonoro de la papa. Gracias al Centro Cultural de Espa\u00f1a en Lima pude exponer las variedades de papas m\u00e1s consumidas en todo el pa\u00eds: la papa huayro, la amarilla y la peruanita. La sala principal de exposici\u00f3n fue convertida en un campo de cosecha, tal como se realiza en los Andes peruanos, incluyendo su respectivo pagapu.<\/p>\n

<p>El <em>pagapu<\/em> es un ritual ancestral en el cual se rinde ofrendas y agradecimientos a la tierra: \"Tenemos esta costumbre de ofrecer pago a la tierra por motivos que a veces en nuestros cultivos, necesitamos bienestar y fecundidad para nuestras cosechas; nosotros que somos de la agricultura sufrimos cuando los campos no son f\u00e9rtiles, cuando el agua baja y el nivel de lluvias escasea. Hemos acordado los cuatro comit\u00e9s de la comisi\u00f3n San Bartolom\u00e9 poder realizar este pago, y lo importante de esta costumbre ancestral, para que nos proteja\". (Miguel Rojas, agricultor del distrito de San Bartolom\u00e9, Valle Tarma. Mayo, 2023).<\/p>\n

<p>El d\u00eda anterior a la inauguraci\u00f3n me dispuse a colocar las flores amarillas por encima de los mont\u00edculos de tierra. S\u00ed, al madurar la papa, desarrolla unas hermosas flores que sobresalen de la tierra. Son un indicativo para remover el suelo y separar las papas de la planta madre. Este suelo posee una gran cantidad de materia org\u00e1nica, como follaj,e que debe ser primero recogido para luego cortar las ra\u00edces que pasan por debajo de las papas. A este tipo de cosecha se le denomina la manual o tradicional, arrancar, recoger o <em>echar mano<\/em> al tub\u00e9rculo. Este es el sistema o t\u00e9cnica predominante en el pa\u00eds, el cual garantiza una cosecha \u00f3ptima de mayor responsabilidad y calidad.<\/p>\n

<p><br \/>Mi idea consist\u00eda en crear unos surcos de tierra para luego dejar al descubierto la planta, quedando en la superficie los tub\u00e9rculos listos para ser recogidos, acto muy significativo en el proceso de la cosecha.<\/p>\n

<p>A poco de culminar esta acci\u00f3n, me invadi\u00f3 un desconcierto sobre esta instalaci\u00f3n: \u00bfEst\u00e1 lista para presentarla? Sab\u00eda que el panorama era muy exigente, entre invitados y especialistas agropecuarios, representantes de instituciones en el tema del cultivo, agricultores y estudiantes. No supe cu\u00e1nto tiempo me qued\u00e9 sentado en la sala, contemplando la oscuridad. Solo recuerdo que era de noche y alguien encendi\u00f3 la luz. Era Mar\u00eda, encargada de la limpieza: \"\u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3?, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 en el piso?\", me pregunt\u00f3. Inmediatamente nuestras miradas cayeron al suelo sobre el montaje de la cosecha de papa. Mar\u00eda se qued\u00f3 observando con prudencia, le cont\u00e9 que hice algunos viajes de campo y revis\u00e9 muchos documentos entre fotos, textos y videos para poder acercarme a la tarea encomendada. Mar\u00eda respondi\u00f3: \"Hace algunos a\u00f1os atr\u00e1s me dedicaba a la siembra de la papa. Era com\u00fan en mi comunidad de C\u00e1tac, en \u00c1ncash. Fue nuestra principal fuente de trabajo, antes de viajar a Lima tuve que desafiliarme del comit\u00e9 de productores de la papa de mi regi\u00f3n. Los recintos que has depositado est\u00e1n bien, la tierra se aprecia por sus niveles. As\u00ed es como cosechamos tambi\u00e9n en nuestra comunidad. Me has hecho acordar desde el momento de la floraci\u00f3n antes de la cosecha, donde la tierra toma esa densidad por el sol y el fr\u00edo, hasta finalmente ser cosechada\".<\/p>\n

<p>Muchos d\u00edas despu\u00e9s de la inauguraci\u00f3n record\u00e9 unas palabras del maestro <strong>Victoriano Morales<\/strong>, agricultor del <strong>Fundo Monte Azul<\/strong> en la ciudad de <strong>Hu\u00e1nuco<\/strong>: \"Nuestro objetivo es preservar la papa nativa en el \u00e1mbito nacional, como guardianes, como peque\u00f1os productores que conservamos, nosotros los agricultores llamados guardianes herederos de nuestras familias, nuestros padres. Sin embargo, vivimos en condiciones de pobreza y nos sentimos orgullosos de conservar. En si no somos pobres, pero pol\u00edticamente nos consideran como pobres. Nosotros tenemos riquezas y sabidur\u00eda de muchos a\u00f1os, cada uno conserva de 50 a 500 variedades\".<\/p>\n

<p><br \/>Te imaginas un alimento con m\u00e1s de 10 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad y que actualmente hemos podido o\u00edr su latido, su semilla y su piel. Esta propuesta nos conecta con los or\u00edgenes de la papa. Aqu\u00ed el tub\u00e9rculo se ha vuelto sonido, ha sido soplado directamente a modo de instrumento u objeto sonoro para comunicar su propio lenguaje, para saber de su p\u00e1lpito bajo la tierra y c\u00f3mo los antiguos pobladores han continuado adorando este alimento junto a creencias m\u00e1gico religiosas. Por eso, tratamos de escuchar su peregrinaci\u00f3n. Melod\u00edas y sonidos marcan el viaje de la papa. De esta forma, la m\u00fasica y el sonido son reflejo de un manto extenso, una d\u00e1diva, un ung\u00fcento, un alimento de la tierra. Una semilla hacia el futuro.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky":"column","position_sticky_breakpoint":"m","position_sticky_offset":"120","width_medium":"2-5"},"children":[{"type":"image","props":{"image":"wp-content\/uploads\/2023\/12\/travesia-sonora-de-la-papa-art-01.jpg","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"}}]}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"small"}},{"type":"subnav","children":[{"type":"subnav_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"etiquetas","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"},"content":{"filters":{"search":"","before":"#"},"name":"name"}}}}]}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"pagination","props":{"pagination_space_between":true,"pagination_type":"previous\/next","text_align":"center"}},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"icon"}}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"small"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"1-5,4-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-5"},"children":[{"type":"image","props":{"image_border":"circle","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"image":{"filters":{"search":""},"name":"featuredImage.url"},"image_alt":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"4-5"},"children":[{"type":"panel","props":{"content_column_breakpoint":"m","content_style":"text-meta","icon_width":80,"image_align":"top","image_grid_breakpoint":"m","image_grid_width":"1-2","image_svg_color":"emphasis","link_style":"default","link_text":"","margin":"default","margin_remove_bottom":false,"meta_align":"below-title","meta_element":"div","meta_margin":"remove","meta_style":"h5","title_align":"top","title_element":"h3","title_grid_breakpoint":"m","title_grid_width":"1-2","title_hover_style":"reset","title_link":true},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"title":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"meta":{"filters":{"search":""},"name":"field.info_profesional"},"content":{"filters":{"search":""},"arguments":{"show_intro_text":true},"name":"content"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}},{"type":"social","props":{"grid":"horizontal","grid_gap":"small","image_svg_inline":true,"link_style":"","margin":"default","margin_remove_top":false},"children":[{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.x"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.instagram"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.facebook"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.linkedin"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.website"}}}}]}]}]}]}],"version":"4.3.8"} --></p>
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		<title>Sorderas provocadas por el extractivismo</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Apr 2024 00:00:11 +0000</pubDate>
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<p style="text-align: center;"><em>En las alturas del norte peruano, un aparente silencio se transforma en un múltiples sonoridades. Un cambio de conciencia sonora y cultural es el antídoto que rompe la eterna dicotomía entre oír y escuchar. Algo que, desde luego, no es tomado en cuenta por las mineras que explotan estos territorios y desconocen el valioso aporte cultural de estos espacios naturales y de los habitantes que laosocupan.</em></p>
<p>Me despierto como un sonámbulo, con los ojos semi abiertos. A pesar de estar nublado, el conductor maneja con la suficiente confianza para mantener una discusión con el pasajero de al lado. Apenas logro escuchar lo que dicen. El sonido del motor y una selección de huayno exquisita me dejan escuchar oraciones sueltas. Ambos discuten sobre lo rentable que es convertirse en un minero en Cajamarca (Perú). Creo haber escuchado todo esto e incluso haberlo grabado, pero luego de revisar mis archivos, no había nada en mi vieja grabadora. ¿Lo habré imaginado?</p>
</div>
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<p>Me dirijo a una comunidad a 3538 metros sobre el nivel del mar. Se llama <strong>Lirio</strong> y se caracteriza por tener una historia de resistencia a uno de los proyectos mineros más conflictivos del país: <strong>Conga</strong>. De este problema, iniciado en 2012, se puede escribir mucho. Más aún cuando, en un solo mes, se han registrado 224 conflictos por la minería en todo el país (Defensoría del Pueblo, 2023)<sup><a href="#notas" uk-scroll="">1</a></sup> . Intentar entender las causas de estos conflictos puede ser muy confuso. Como la confusión de subir a este nivel de altura y someterme a tantas curvas a gran velocidad.</p>
<p>Luego de viajar por cuatros horas, me encuentro confundido y admirado por el escenario: un lugar mágico, lleno de hoyos profundos y vacas desperdigadas por un pasto verde que se pierde en el horizonte, con nubes gigantes que parecen querer comerse a la tierra. La cantidad de casas son las suficientes para poder recordarlas luego de una primera mirada, y entre sí, tienen la distancia justa para sentir que forman parte de una misma comunidad, un mismo pueblo.</p>
<p>Al llegar pienso lo difícil que es no romantizar la mirada. Más cuando has nacido en una urbe con un cielo gris, llena de cemento, donde la naturaleza se encuentra domesticada y reducida a espacios de ocio en el mejor de los casos. Traumas de un limeño promedio. Sin embargo, la escucha como un acto crítico nos puede empujar a reconocer otras nociones, relatos y horizontes que no necesariamente están vinculadas con el presente. Desde una conversación hasta el susurro del aire, pueden sugerir un recuerdo o incluso un deseo que intenta estar en ese terreno de los sentires más complejos.</p>
<p>Vuelvo al ahora con los ladridos de los perros que interrumpen mi pensamiento y delatan nuestra presencia, poniendo en aviso a toda la comunidad. Los ladridos parecen volverse más fuertes luego de que el pequeño mini bus nos deja en la comunidad. Tras el bombardeo sonoro que fue el viaje, todo me parece muy silencioso.</p>
</div>
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<p>Mi cuerpo siente una sensación de alivio al llegar a Lirio. Hay sonidos que solo son percibidos cuando desaparecen. Muchas de esas perturbaciones sonoras suceden sin que seamos conscientes de ellas, no sabes que te están molestando hasta que desaparecen. Las ciudades están llenas de este tipo de sonidos. Sólo hay que alejarse de ella para darse cuenta. Tengo la calma y el tiempo suficiente para aclimatarme a 3 mil metros de altura. Llevo conmigo micrófonos para grabar dentro del agua, en espacios abiertos e internos, pero la principal herramienta que tenía era mi escucha curiosa y fresca en un territorio en el que nunca había estado.</p>
<p>Estoy aquí gracias al <a href="https://www.instagram.com/maizalcolectivo/"><strong>colectivo Maizal</strong></a>, que viene haciendo un trabajo importante con las comunidades del interior del Perú para rescatar y valorar sus sonoridades. Mi labor fue muy concreta: tenía que hacer un registro auditivo, sin embargo, mientras realizaba esta labor, mi experiencia fue transformándose, así como mi percepción.</p>
<p>El primer registro fue el de un charco de agua. Sin embargo, aún sonaba en mi mente la selección exquisita de huayno que, para ser honestos, no tengo el conocimiento suficiente para definirla como un estilo musical específico. Creo que como humanos tenemos el complejo de estar constantemente buscando definiciones y etiquetando todo lo que pasa a nuestro alrededor. Es muy humano reconocer que hay sonidos que se nos irán de los oídos. Sólo sé que era muy celebrada por todos los que la escuchaban. </p>
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<p>Mi labor fue muy concreta: tenía que hacer un registro auditivo, sin embargo, mientras realizaba esta labor, mi experiencia fue transformándose así como mi percepción.</p>
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<p>A veces dudo si lo que escucho es real o es lo que mi mente quiere escuchar. Nuestra mente es muy curiosa, y nos induce a imaginar sonidos con nuestras referencias pasadas o experiencias inmediatas. Intento alzar el volumen para distinguir mejor las variaciones sonoras que ocurren en ese pequeño charco, cúmulo de agua de lluvia, que seguro está lleno de vida. La sutileza es tanta que cada sonido identificado para mi es una celebración.</p>
<p>Don Luis, un habitante de Lirio que nos muestra el camino, nos recuerda que en el pasado era habitual beber el agua de lluvia, pero que ahora no sucede lo mismo:</p>
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<p>«El agua antes la tomábamos haciendo un pozo con la lluvia, era agua pura. Ahora no se puede hacer eso porque perjudica nuestra salud y la de nuestros animales, porque el ambiente está contaminado. Incluso el agua potable es más cochina (sucia) que el agua que nace en los puquios (ojos de agua)&#8230; por eso tenemos que defender el agua».</p>
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<p>La reflexión que hace Don Luis sobre el agua es muy reveladora y muestra claramente la relación que tiene con su territorio. Siendo agricultor, tiene que estar muy atento a cómo se gestiona este recurso. Por ello toda la comunidad se organiza en torno al agua, creando y cuidando canales para regar los cultivos que les permite vivir. Esta relación tan estrecha y básica es, en realidad, la de cualquier humano, pero habiéndonos despojado de nuestra asociación con el agua, las montañas y las lagunas, es más difícil reconocerlo. Para él está super claro: las lagunas son fundamentales para la vida, como dicen las coplas de nuestro amigo Daniel, nuestro anfitrión:</p>
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<p>    «(&#8230;) como hermosos diamantes, son las lagunas de Conga, que brilla con el sol radiante…»</p>
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<p>Atentar contra el agua desencadena una serie de problemas, como el uso de pesticidas para combatir nuevas plagas, la necesidad de nuevos antibióticos para sus animales y así sucesivamente, explica Don Luis. Es por eso que la defensa del agua es un acto obligatorio para todos los que viven en y de la tierra.</p>
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<p>Lirio está lleno de sutilezas. Desde la historia que nos narraban sus habitantes hasta el paisaje sonoro que revelaba. Era entonces en esas sutilezas donde se encontraba el maravilloso carácter sonoro de Lirio. Y lo terminé de confirmar con un evento: luego de un largo día de registro, nos encontrábamos caminando por uno de los puntos más altos del hoyo; del otro lado se encontraba un vecino que llegamos a reconocer a lo lejos. Le gritamos para contarle que quizás lo visitabamos mañana para hacerle una entrevista. Curiosamente, él solo nos respondía hablando, sin necesidad de gritar, no le hacía falta. La conversación continuó, hasta el punto que fueron muy extraños nuestros gritos para intentar dialogar. Asumimos que era la forma en que nos escucharía estando tan lejos pero no caímos en cuenta que dada la morfología del territorio y la ausencia de ruido, no hacía falta alzar la voz. Solo necesitabas decir las cosas con voz calma y lenta. Es ahí donde me di cuenta que un lugar como Lirio conservaba un paisaje sonoro determinado básicamente por esa tranquilidad y poca perturbación sonora.</p>
<p>Todo esto configura una forma de relacionarse con el entorno y con los demás. Permite a sus habitantes hablar desde tan lejos e incluso reconocerse. En una conversación con Don Luis, al esperar a una de las vecinas para ir a grabar en su casa, recuerdo claramente que mientras hablaba se paró repentinamente para comentar de que la vecina ya estaba a punto de llegar. No había visto a ningún lado, ni su reloj y mucho menos un celular. Solo lo dijo, intempestivamente, mientras conversábamos. Le pregunté cómo lo sabía. El me respondió: «ya la escuche venir». Analicé qué era eso que escuchó y resultó ser el tipo de mugido de la vaca que venía con la vecina, además del ritmo de sus pasos, algo que luego me percaté que, efectivamente, estaban ahí presentes en nuestro campo sonoro. Tras unos cuantos minutos, apareció la vecina con su vaca.</p>
<p>A partir de esta experiencia, decidí explorar más esta capacidad de escucha tan amplia que tenía Don Luis y empecé a preguntarle a otros pobladores de Lirio, niños, adultos y abuelos, sobre qué escuchaban en determinados momentos. Fui consciente de que yo era el que estaba sordo. Por ejemplo, todos los habitantes podían reconocer en cuanto tiempo llegaba el siguiente mini bus por el sonido del motor que venía a lo lejos. Los niños reconocían cuándo empezaban las clases o si las aulas estaban abiertas. Cuándo alguien había sacado sus ovejas o cuándo estaba dando de comer a su vacas. De pronto esa comunidad que me pareció tan silenciosa y tranquila, comenzó a tener un dinamismo increíble.</p>
<p>Mientras más días pasaban podía reconocer los sonidos que configuraban la vida en el pueblo. La vida siempre estuvo ahí. El que no estaba era yo y mi percepción para darse cuenta de ello. ¿Cuántos estímulos nos perdemos por andar ensordecidos? Los perros dejaron de ladrar. De pronto mi presencia ya no les era extraña, se habían acostumbrado a mis sonidos, desde mi habla hasta los movimientos que hago. Ya sintiéndome más cómodo por lo familiar y lo reconocible, me acuesto el último día medio sonámbulo, con los oídos semi abiertos porque ya podía reconocer cualquier interferencia ajena al paisaje sonoro de la comunidad. A pesar de estar en silencio, mi mente otra vez hace el ruido suficiente pero ya no del huayno exquisito, sino de susurros escuchados dentro y fuera del agua.</p>
<p>La percepción nos puede engañar; más aún, cuando vivimos ensordecidos.</p>
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<p style=\"text-align: center;\"><em>En las alturas del norte peruano, un aparente silencio se transforma en un m\u00faltiples sonoridades. Un cambio de conciencia sonora y cultural es el ant\u00eddoto que rompe la eterna dicotom\u00eda entre o\u00edr y escuchar. Algo que, desde luego, no es tomado en cuenta por las mineras que explotan estos territorios y desconocen el valioso aporte cultural de estos espacios naturales y de los habitantes que laosocupan.<\/em><\/p>\n

<p>Me despierto como un son\u00e1mbulo, con los ojos semi abiertos. A pesar de estar nublado, el conductor maneja con la suficiente confianza para mantener una discusi\u00f3n con el pasajero de al lado. Apenas logro escuchar lo que dicen. El sonido del motor y una selecci\u00f3n de huayno exquisita me dejan escuchar oraciones sueltas. Ambos discuten sobre lo rentable que es convertirse en un minero en Cajamarca (Per\u00fa). Creo haber escuchado todo esto e incluso haberlo grabado, pero luego de revisar mis archivos, no hab\u00eda nada en mi vieja grabadora. \u00bfLo habr\u00e9 imaginado?<\/p>","dropcap":true,"margin":"default","text_style":"large"}},{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Me dirijo a una comunidad a 3538 metros sobre el nivel del mar. Se llama <strong>Lirio<\/strong> y se caracteriza por tener una historia de resistencia a uno de los proyectos mineros m\u00e1s conflictivos del pa\u00eds: <strong>Conga<\/strong>. De este problema, iniciado en 2012, se puede escribir mucho. M\u00e1s a\u00fan cuando, en un solo mes, se han registrado 224 conflictos por la miner\u00eda en todo el pa\u00eds (Defensor\u00eda del Pueblo, 2023)<sup><a href=\"#notas\" uk-scroll=\"\">1<\/a><\/sup> . Intentar entender las causas de estos conflictos puede ser muy confuso. Como la confusi\u00f3n de subir a este nivel de altura y someterme a tantas curvas a gran velocidad.<\/p>\n

<p>Luego de viajar por cuatros horas, me encuentro confundido y admirado por el escenario: un lugar m\u00e1gico, lleno de hoyos profundos y vacas desperdigadas por un pasto verde que se pierde en el horizonte, con nubes gigantes que parecen querer comerse a la tierra. La cantidad de casas son las suficientes para poder recordarlas luego de una primera mirada, y entre s\u00ed, tienen la distancia justa para sentir que forman parte de una misma comunidad, un mismo pueblo.<\/p>\n

<p>Al llegar pienso lo dif\u00edcil que es no romantizar la mirada. M\u00e1s cuando has nacido en una urbe con un cielo gris, llena de cemento, donde la naturaleza se encuentra domesticada y reducida a espacios de ocio en el mejor de los casos. Traumas de un lime\u00f1o promedio. Sin embargo, la escucha como un acto cr\u00edtico nos puede empujar a reconocer otras nociones, relatos y horizontes que no necesariamente est\u00e1n vinculadas con el presente. Desde una conversaci\u00f3n hasta el susurro del aire, pueden sugerir un recuerdo o incluso un deseo que intenta estar en ese terreno de los sentires m\u00e1s complejos.<\/p>\n

<p>Vuelvo al ahora con los ladridos de los perros que interrumpen mi pensamiento y delatan nuestra presencia, poniendo en aviso a toda la comunidad. Los ladridos parecen volverse m\u00e1s fuertes luego de que el peque\u00f1o mini bus nos deja en la comunidad. Tras el bombardeo sonoro que fue el viaje, todo me parece muy silencioso.<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-3"}}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"video","props":{"margin":"default","video":"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=z61qh0nn6Sk&list=PLXhGfo0KmHONAu234EnFgAdopaZoQ1_3N","video_controls":true,"video_height":"1080","video_width":"1920"}}]}]},{"type":"row","props":{"layout":"2-3,1-3"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"2-3"},"children":[{"type":"text","props":{"column_breakpoint":"m","content":"

<p>Mi cuerpo siente una sensaci\u00f3n de alivio al llegar a Lirio. Hay sonidos que solo son percibidos cuando desaparecen. Muchas de esas perturbaciones sonoras suceden sin que seamos conscientes de ellas, no sabes que te est\u00e1n molestando hasta que desaparecen. Las ciudades est\u00e1n llenas de este tipo de sonidos. S\u00f3lo hay que alejarse de ella para darse cuenta. Tengo la calma y el tiempo suficiente para aclimatarme a 3 mil metros de altura. Llevo conmigo micr\u00f3fonos para grabar dentro del agua, en espacios abiertos e internos, pero la principal herramienta que ten\u00eda era mi escucha curiosa y fresca en un territorio en el que nunca hab\u00eda estado.<\/p>\n

<p>Estoy aqu\u00ed gracias al <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/maizalcolectivo\/\"><strong>colectivo Maizal<\/strong><\/a>, que viene haciendo un trabajo importante con las comunidades del interior del Per\u00fa para rescatar y valorar sus sonoridades. Mi labor fue muy concreta: ten\u00eda que hacer un registro auditivo, sin embargo, mientras realizaba esta labor, mi experiencia fue transform\u00e1ndose, as\u00ed como mi percepci\u00f3n.<\/p>\n

<p>El primer registro fue el de un charco de agua. Sin embargo, a\u00fan sonaba en mi mente la selecci\u00f3n exquisita de huayno que, para ser honestos, no tengo el conocimiento suficiente para definirla como un estilo musical espec\u00edfico. Creo que como humanos tenemos el complejo de estar constantemente buscando definiciones y etiquetando todo lo que pasa a nuestro alrededor. Es muy humano reconocer que hay sonidos que se nos ir\u00e1n de los o\u00eddos. S\u00f3lo s\u00e9 que era muy celebrada por todos los que la escuchaban.\u00a0<\/p>","dropcap":false,"margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","order_first":"m","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-3"},"children":[{"type":"quotation","props":{"content":"

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<p>A veces dudo si lo que escucho es real o es lo que mi mente quiere escuchar. Nuestra mente es muy curiosa, y nos induce a imaginar sonidos con nuestras referencias pasadas o experiencias inmediatas. Intento alzar el volumen para distinguir mejor las variaciones sonoras que ocurren en ese peque\u00f1o charco, c\u00famulo de agua de lluvia, que seguro est\u00e1 lleno de vida. La sutileza es tanta que cada sonido identificado para mi es una celebraci\u00f3n.<\/p>\n

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<p>A partir de esta experiencia, decid\u00ed explorar m\u00e1s esta capacidad de escucha tan amplia que ten\u00eda Don Luis y empec\u00e9 a preguntarle a otros pobladores de Lirio, ni\u00f1os, adultos y abuelos, sobre qu\u00e9 escuchaban en determinados momentos. Fui consciente de que yo era el que estaba sordo. Por ejemplo, todos los habitantes pod\u00edan reconocer en cuanto tiempo llegaba el siguiente mini bus por el sonido del motor que ven\u00eda a lo lejos. Los ni\u00f1os reconoc\u00edan cu\u00e1ndo empezaban las clases o si las aulas estaban abiertas. Cu\u00e1ndo alguien hab\u00eda sacado sus ovejas o cu\u00e1ndo estaba dando de comer a su vacas. De pronto esa comunidad que me pareci\u00f3 tan silenciosa y tranquila, comenz\u00f3 a tener un dinamismo incre\u00edble.<\/p>\n

<p>Mientras m\u00e1s d\u00edas pasaban pod\u00eda reconocer los sonidos que configuraban la vida en el pueblo. La vida siempre estuvo ah\u00ed. El que no estaba era yo y mi percepci\u00f3n para darse cuenta de ello. \u00bfCu\u00e1ntos est\u00edmulos nos perdemos por andar ensordecidos? Los perros dejaron de ladrar. De pronto mi presencia ya no les era extra\u00f1a, se hab\u00edan acostumbrado a mis sonidos, desde mi habla hasta los movimientos que hago. Ya sinti\u00e9ndome m\u00e1s c\u00f3modo por lo familiar y lo reconocible, me acuesto el \u00faltimo d\u00eda medio son\u00e1mbulo, con los o\u00eddos semi abiertos porque ya pod\u00eda reconocer cualquier interferencia ajena al paisaje sonoro de la comunidad. A pesar de estar en silencio, mi mente otra vez hace el ruido suficiente pero ya no del huayno exquisito, sino de susurros escuchados dentro y fuera del agua.<\/p>\n

<p>La percepci\u00f3n nos puede enga\u00f1ar; m\u00e1s a\u00fan, cuando vivimos ensordecidos.<\/p>","margin":"default"}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"2-5"}}]},{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"small"}},{"type":"subnav","children":[{"type":"subnav_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"etiquetas","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"},"content":{"filters":{"search":"","before":"#"},"name":"name"}}}}]}]}]}]},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"small"},"children":[{"type":"row","props":{"layout":"1-5,4-5"},"children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"1-5"},"children":[{"type":"image","props":{"image_border":"circle","image_svg_color":"emphasis","margin":"default"},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"image":{"filters":{"search":""},"name":"featuredImage.url"},"image_alt":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}}]},{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m","width_medium":"4-5"},"children":[{"type":"panel","props":{"content_column_breakpoint":"m","content_style":"text-meta","icon_width":80,"image_align":"top","image_grid_breakpoint":"m","image_grid_width":"1-2","image_svg_color":"emphasis","link_style":"link-text","link_text":"Ver perfil","margin":"default","margin_remove_bottom":false,"meta_align":"below-title","meta_element":"div","meta_margin":"remove","meta_style":"h5","title_align":"top","title_element":"h3","title_grid_breakpoint":"m","title_grid_width":"1-2","title_hover_style":"reset","title_link":true},"source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"title":{"filters":{"search":""},"name":"title"},"meta":{"filters":{"search":""},"name":"field.info_profesional"},"content":{"filters":{"search":"","limit":450},"arguments":{"show_intro_text":true},"name":"content"},"link":{"filters":{"search":""},"name":"link"}}}},{"type":"social","props":{"grid":"horizontal","grid_gap":"small","image_svg_inline":true,"link_style":"","margin":"default","margin_remove_top":false},"children":[{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.x"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.x"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.instagram"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.instagram"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.facebook"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.facebook"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.linkedin"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.linkedin"}}}},{"type":"social_item","source":{"query":{"name":"articulos.singleArticulo","field":{"name":"field.colaborador","directives":[{"name":"slice","arguments":{"offset":0}}]}},"props":{"link":{"filters":{"search":""},"name":"field.website"},"_condition":{"filters":{"condition":"!!"},"name":"field.website"}}}}]}]}]}],"name":"Firma Colabora"},{"type":"section","props":{"image_position":"center-center","style":"default","title_breakpoint":"xl","title_position":"top-left","title_rotation":"left","vertical_align":"middle","width":"default"},"children":[{"type":"row","children":[{"type":"column","props":{"image_position":"center-center","position_sticky_breakpoint":"m"},"children":[{"type":"pagination","props":{"pagination_space_between":true,"pagination_type":"previous\/next","text_align":"center"}},{"type":"divider","props":{"divider_element":"hr","divider_style":"icon"}}]}]}],"name":"Paginaci\u00f3n"}],"version":"4.3.8"} --></p>
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